En Balcarce 50 buscan que Adrián Ravier tenga presencia institucional y se enfoque plano comunicacional. La expectativa es que debute con una conferencia enfocada en economía, reformas y gestión.
El Gobierno define el rol de Adrián Ravier dentro de la nueva etapa de comunicación oficial: participará de las reuniones de Gabinete, pero en la Casa Rosada no planean sumarlo a la mesa política que encabeza Karina Milei para ordenar el envío de reformas y trabajar los poroteos en el Congreso. En Balcarce 50 buscan que el nuevo vocero presidencial tenga presencia institucional, pero que no quede incorporado al núcleo de negociación parlamentaria.
"No tiene nada que hacer ahí", expresan en Nación sobre la posibilidad de que Ravier participe de la mesa política. La frase apunta a marcar una diferencia entre su rol como portavoz del Presidente y las discusiones reservadas sobre estrategia legislativa, acuerdos con gobernadores, armado electoral y votaciones. En el Gobierno lo presentan como una figura de comunicación, no como un operador político.
La mesa política seguirá bajo la conducción de Karina Milei, con Eduardo "Lule" Menem, Martín Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich y otros funcionarios que intervienen en la negociación parlamentaria y territorial. Es el ámbito en el que se ordenan los proyectos que el Ejecutivo quiere enviar al Congreso, los tiempos de tratamiento, las conversaciones con bloques aliados y los votos para sostener la agenda de reformas.
Ravier, en cambio, será incorporado al Gabinete para estar al tanto de la agenda de gestión, los anuncios económicos y las prioridades que el Presidente quiere comunicar. En el oficialismo creen que su presencia en esas reuniones le permitirá tener información de primera mano y traducirla luego en mensajes públicos, conferencias de prensa y explicaciones sobre el rumbo económico del Gobierno.
La decisión busca evitar que el nuevo vocero nazca con una función sobredimensionada. En la Casa Rosada sostienen que su desembarco no implica convertirlo en articulador político ni en reemplazo de los funcionarios que ya negocian con el Congreso. Su tarea será ordenar la voz del Gobierno después de meses en los que la comunicación quedó absorbida por el caso Manuel Adorni.
Ravier se mostró por primera vez con Javier Milei desde su designación en un evento de la Fundación Faro, donde también estuvieron Karina Milei, Adorni, Santiago Caputo y el nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández. Allí, el Presidente lo respaldó públicamente y remarcó que su experiencia será importante para explicar los cambios económicos de la gestión.
En paralelo, el nuevo vocero mantiene reuniones en la Casa Rosada para terminar de definir su esquema de trabajo. Desde el lunes estuvo con Adorni, Caputo y Fernández, que reemplazó a Javier Lanari en el área de Prensa. Los equipos trabajan en el tono, el formato y los ejes de la primera conferencia de prensa, que el Gobierno quiere realizar esta semana.
"Estamos trabajando para que sea esta semana", expresan en Balcarce 50. La expectativa interna es que Ravier debute con una conferencia enfocada en economía, reformas y gestión. La Casa Rosada busca que su perfil técnico y menos confrontativo permita recuperar agenda después de semanas en las que la situación patrimonial de Adorni dominó la conversación pública.
El cambio de vocería no modifica, por ahora, la continuidad del jefe de Gabinete. Milei y Karina Milei siguen sosteniendo a Adorni, aunque el Gobierno ya separó su rol de coordinación ministerial de la exposición diaria ante la prensa. En el Gabinete, varios funcionarios celebraron el recambio comunicacional porque consideran que permitirá volver a difundir anuncios sin que cada aparición quede atada a las preguntas sobre el ministro coordinador.
La tensión parlamentaria, de todos modos, sigue abierta. En Diputados, el oficialismo logró ganar tiempo después de que el PRO, la UCR y bloques provinciales no dieran quórum para avanzar con la interpelación y una eventual moción de censura contra Adorni. En el Senado, Patricia Bullrich negoció un esquema para endurecer las condiciones de tratamiento de la interpelación, aunque sus diferencias con el jefe de Gabinete volvieron a quedar expuestas.
Fuente: TN.com