La Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) también aprobó el respaldo al país. El dinero se usará para pagar los bonos que vencen el 9 de julio.
El Banco Mundial aprobó este martes un paquete de financiamiento para la Argentina por US$2.000 millones que el Gobierno destinará a cubrir el vencimiento de los bonos el próximo 9 de julio.
El financiamiento combina dos garantías del Grupo Banco Mundial para movilizar hasta US$2.000 millones en préstamos comerciales.
Por un lado está la garantía basada en políticas (Policy-Based Guarantee, PBG) del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF); por el otro, una garantía de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA).
La aprobación de la ayuda financiera llega luego de la reunión que mantuvieron el Directorio del Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), por sus siglas en inglés.
El desembolso será destinado a apoyar la agenda de reformas del Gobierno y a ayudar a restablecer su acceso a los mercados internacionales de capital, y tendrá un plazo de seis años, con tres "de gracia".
"La operación reducirá los costos de financiamiento del país, al tiempo que respalda una agenda más amplia de reformas orientadas a crear empleo, atraer inversiones en infraestructura y mejorar la inclusión financiera de las pequeñas empresas, entre otras medidas", señalaron los responsables en un comunicado.
"En conjunto, las garantías cubrirán el 95% de los pagos del servicio de la deuda del préstamo comercial, lo que permitirá a Argentina reducir sus costos de financiamiento y fortalecer la gestión de la deuda pública", señalaron desde el Banco Mundial.
Las garantías del BIRF y de MIGA respaldarán acciones orientadas a movilizar capital privado para infraestructura, fortalecer la competencia en los mercados y mejorar el clima de negocios para las empresas.
Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, señaló por su parte que la estructura "innovadora" de estas garantías facilitarán el regreso del país a los mercados internacionales de capital, y afirmó que desde la entidad financiera están "comprometidos a apoyar la estabilización macroeconómica de Argentina y su agenda de reformas orientadas al crecimiento".
Las garantías del BIRF y de MIGA respaldarán acciones orientadas a movilizar capital privado para infraestructura, fortalecer la competencia en los mercados y mejorar el clima de negocios para las empresas. El préstamo comercial respaldado tendrá un plazo de seis años, con un período de gracia de tres años.
Mientras tanto, el viceministro de Economía, José Luis Daza, se reunió este martes con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. Se prevé que esta semana se dé una definición sobre el desembolso de un crédito de esa entidad.