La medida busca reconstruir las comunicaciones entre Matías Tabar y el jefe de Gabinete. El contratista ratificó que la obra en el country costó u$s245.000, se pagó en efectivo y que el funcionario lo contactó antes de su declaración.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó este martes una medida de prueba clave. El juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, ordenó a la DATIP (Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico) el peritaje del teléfono celular de Matías Tabar, el arquitecto que lideró las reformas en la casa del country Indio Cuá.
El objetivo principal de la justicia es recuperar mensajes y registros de llamadas que podrían haber sido eliminados y que vinculan directamente al contratista con el funcionario o su esposa, Bettina Angeletti.Tabar, socio del estudio Alta Arquitectura, se presentó como testigo en Comodoro Py y brindó una declaración detallada que compromete la versión oficial sobre el nivel de gastos del jefe de Gabinete.

El contratista solía hacer fuertes críticas contra el expresidente Alberto Fernández en sus redes sociales y también contra sindicalistas como el jefe de SUTEBA, Roberto Baradel.
Según el arquitecto, el presupuesto original de u$s94.000 terminó escalando a un costo final de u$s245.000 debido a la complejidad de las reformas, que incluyeron desde revestimientos de porcelanato y una isla de cocina hasta una pileta con cascada. El testigo fue tajante al afirmar que la totalidad del monto se pagó en efectivo, en dos etapas entre 2024 y 2025, y sin la emisión de facturas o recibos oficiales.
Además de los detalles sobre la obra, el testimonio reveló gastos adicionales que el fiscal Pollicita sigue de cerca. Tabar aseguró que, mientras se desarrollaban los trabajos, Adorni desembolsó otros u$s13.000 para alquilar una propiedad temporal dentro del mismo country.
Para respaldar sus dichos, el contratista entregó documentación, fotos, videos y una lista de los operarios involucrados, lo que permitirá a la justicia citar a albañiles, plomeros y electricistas para verificar la dinámica de los pagos realizados en moneda extranjera.La causa no solo se centra en la vivienda de Exaltación de la Cruz, sino que analiza el ecosistema patrimonial del matrimonio Adorni-Angeletti, incluyendo la compra de un departamento en Caballito por u$s230.000 bajo condiciones de financiación inusuales.
A pesar de la contundencia de las pruebas aportadas por el arquitecto, Manuel Adorni mantiene su postura de inocencia y asegura que podrá justificar tanto los montos ya erogados como los pagos pendientes en sus próximas declaraciones juradas. No obstante, el peritaje tecnológico al celular del contratista se presenta ahora como el paso definitivo para determinar si existió una coordinación de versiones o un intento de ocultamiento de información.