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Milei apuntó a la "casta" y ya mira al 2027: la reforma más importante que prometió

Ante la Asamblea Legislativa el Presidente volvió a mostrar su perfil más agresivo. Nueva polarización con los K y una reforma de fondo que se destacó

Lunes, 2 de Marzo de 2026
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En la apertura del nuevo período de sesiones del Congreso, el presidente Javier Milei aprovechó las chicanas que le lanzaron desde la bancada kirchnerista para volver a mostrar la furia "anti casta" que le funcionó en 2023, pero ahora no solo contra la política sino también contra la industria argentina, y esto le sirvió para darle el marco perfecto a la reforma más importante que anticipó: la de la matriz económica general del país.

Durante los días previos el Gobierno filtró que Milei presentaría 50 reformas al hablar ante la Asamblea Legislativa, pero finalmente fue mucho más lejos y prometió "un paquete de 90", a razón de diez proyectos planteados por cada ministerio. Entre ellas mencionó la del Código Civil y Comercial, la del Código Aduanero, la de la Justicia y la del sistema electoral.

En esa última, no mencionó la eliminación de las PASO -que el Gobierno igualmente tiene en agenda- sino que se enfocó en "reforma el financiamiento político" para "transparentar las relaciones entre el empresariado y los políticos". Fue una mención calculada, a tono con un discurso en el que presentó a los dos sectores como una sociedad y llegó a llamarlos "enemigos de los argentinos".

Sin decirlo, Milei los presentó como la nueva casta y empezó a diseñar así un adversario en momentos en que la ausencia de una oposición nítida lo deja solo frente al electorado, mientras sobrevuelan noticias de cierre de empresas o fábricas y despidos. La confrontación con los diputados del kirchnerismo, a los que les gritó desde "manga de chorros" hasta "asesinos", le sirvió para ello.

La nueva polarización con el kirchnerismo, a pesar de ser un espacio que está en evidente retroceso, así como la construcción de un rival son elementos clave para su plan de ir por la reelección en 2027, pero no sirven sin una promesa de futuro. Milei combinó todo eso en su discurso, montado en la pelea que mantiene con los industriales argentinos por la amplia apertura de importaciones, que reivindicó.

Milei en el Congreso: furia "anti casta" y la reforma más importante que mencionó en su discurso

Más allá de los cruces a los gritos con la oposición, que fueron muchos, el punto central del discurso de Milei empezó cuando señaló que "los empresarios prebendarios no pueden comprar privilegios que los políticos corruptos no ponen a la venta" y disparó que "sorprende la defensa de los políticos populistas en favor de la industria subsidiada" que, según dijo, "perjudica a casi 48 millones de personas".

Sin nombrar a Paolo Rocca, de Techint, ni a Javier Madanes Quintanilla de Fate y Aluar, volvió a criticar la venta de tubos de acero a "4 mil dólares cuando se paga 1.400 dólares" en otros lugares del mundo y de "neumáticos 3 o 4 veces más caros contra la extorsión de tirar 900 empleados a la calle mientras se negocia la protección de aluminio". Y agregó: ¿O les parece bien pagar una remera básica 50 dólares cuando la importada cuesta 5 dólares?".

Con su política de apertura de importaciones, según dijo el Presidente, "ganan 48 millones de argentinos y pierden unos pocos: los empresarios ineficientes y los políticos corruptos". Y agregó: "Salvo para este grupo de poder, el resto todos ganan". En ese sentido, nuevamente habló del "principio de revelación" que "muestra quiénes son los enemigos de los argentinos".

La diatriba le sirvió para cuestionar más adelante lo que llamó el "fetiche industrialista", una definición muy fuerte en el contexto actual de su programa económico. En ese marco, Milei subrayó: "Muchos temen que en la Argentina de mañana falte trabajo pero nosotros no" porque Argentina podrá "suplir con creces la demanda de trabajo por la retirada de viejas industrias".

Esa fue la reforma más importante que presentó durante su discurso, porque dejó en claro que su objetivo es transformar la matriz económica del país. Milei aseguró que su idea se asienta en la energía, la minería y los centros de cómputos para alimentar la creciente industria de la inteligencia artificial.

Según indicó, el "complejo energético" hoy exporta 80 mil millones de dólares y "en cinco años estará exportando unos 50 mil millones de dólares", mientras que "la minería se desplegará por toda la cordillera generando cientos de miles de puestos de trabajo". Y como frutilla del postre indicó: "Veremos data centers y capacidad de cómputos instalarse en la Patagonia" de la mano de la IA y con "el capital humano enorme" que, según dijo, tiene el país para ese sector.

El paquete de reformas que mandará al Congreso, con títulos pero sin detalles

Ese tramo de su discurso de hora y media -el más largo que pronunció hasta el momento- ante la Asamblea Legislativa fue acaso la reforma más importante anunciada por Milei, incluso más que el abultado paquete de leyes que prometió enviar al Congreso este año, sobre las cuales ni siquiera dio detalles precisos.

Milei se mostró envalentonado por haber conseguido la aprobación reforma laboral, del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y del nuevo Régimen Penal Juvenil, en lo que calificó como "uno de los períodos de extraordinarias más productivos de la historia", entre los aplausos y cantos rabiosos de la militancia libertaria apostada en los palcos de la Cámara de Diputados.

Además de la reforma del Código Civil y Comercial, el Presidente anunció que enviará "proyectos que barrerán con una montaña de cadenas regulatorias" y que también "reformarán el esquema impositivo", aunque no brindó precisiones. También aseguró que buscará ratificar el acuerdo comercial con Estados Unidos, país con el que reivindicó su alianza absoluta.

"Reformaremos el Código Aduanero. Nos integraremos a los mercados internacionales", señaló el Presidente, al tiempo que indicó que buscará, con otro proyecto, "remover las barreras legales" para la explotación de recursos naturales "lejos de prejuicios ambientalistas absurdos". Apuntó allí al cobre, el litio, la pesca, los hidrocarburos y la agricultura.

Milei también intentará "reformar integralmente el sistema electoral", aunque sin mencionar la eliminación de las PASO. En cambio, apuntó a los cambios en el "financiamiento político". La idea del Gobierno es elevar los umbrales para el aporte de fondos privados a las campañas electorales en una imitación de lo que ocurre en Estados Unidos, y con ello clarificar también quién le aporta a quién. Un nuevo mensaje a la asociación (o "casta") político-empresarial que puso en la mira.

Asimismo, anunció una reforma de la Justicia que, según dijo, "debe ser transformada". Los jueces de la Corte Suprema lo miraban desde uno de los palcos laterales. Al respecto, señaló que además de seguir extendiendo el sistema acusatorio promoverá los "juicios por jurado en la Justicia federal", algo que calificó como una "sana práctica que ya han implementado diversas provincias" y que "es una forma de someter a los jueces al escrutinio público".
Alineamiento con EE.UU.: Milei y el "nuevo orden mundial"

"Estas reformas radicales del Estado no son opcionales. Hoy se está configurando un nuevo orden mundial y la forma en que nos insertamos en él determinará nuestro destino como país", apuntó Milei. Si bien no mencionó la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán que mantiene en vilo al mundo entero, aludió al cambio geopolítico que está generando por la fuerza Donald Trump.

Milei sostuvo que "la era de la cooperación mundial sin brújula ha terminado", que a partir de ahora habrá un orden "más vertical" y que "en este mundo cada vez más se partirán las aguas entre las naciones libres y las naciones sometidas". En esa línea, reivindicó su alineamiento con Estados Unidos e Israel al destacar: "Como Gobierno hemos tenido un gran acierto, fuimos los primeros de la región en plantar bandera".

"En este nuevo mundo los dos capitales más importantes son los recursos y la ubicación. Argentina tiene los dos", aseguró el Presidente y agregó: "Tenemos lo minerales críticos que necesita Occidente, tenemos la energía, tenemos tierra agua y capacidad agroindustrial para garantizar la seguridad alimentaria del hemisferio y tenemos salida a dos océanos y presencia en la Antártida".

Durante este tramo de su discurso Milei también protagonizó duros cruces con la bancada kirchnerista y, sobre todo, con los diputados del Frente de Izquierda Myriam Bregman, Nicolás del Caño, Romina del Plá y Néstor Pitrola. "Andá a defender a Cuba, Corea del Norte y a todos los comunistas asesinos", le lanzó el Presidente.

En tanto, ante uno de las muchas críticas que le dedicaron desde la bancada kirchnerista, donde hubo una presencia muy reducida, Milei mencionó el memorándum de entendimiento con Irán firmado durante la gestión de Cristina Kirchner y también la muerte del fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman y, con la agresividad que mostró durante casi todo su discurso, les lanzó: "¡Manga de asesinos y chorros!".

Cruces altisonantes y apodos para la oposición

Si bien bajo todos los gobiernos de los últimos 20 años se volvió habitual que los legisladores opositores hagan comentarios o griten algo, así como que el Presidente les responda a algunos para que festejen los propios, en esta ocasión los cruces fueron inusualmente fuertes, sobre todo por parte de Milei.

"A ver ignorantes, la justicia social es un robo, implica un trato desigual ante la ley. ¡Manga de ladrones! ¡Delincuentes! ¡Por eso tienen a la suya presa!", les gritó Milei a los integrantes de la bancada peronista en alusión a la expresidenta Cristina Kirchner ante la primera interrupción. De allí en adelante, los cruces no hicieron más que escalar.

La militancia libertaria y también los diputados de la bancada La Libertad Avanza festejaron cada exabrupto del Presidente. "¡Tobillera, tobillera!", cantaron en un momento. En otra oportunidad, corearon "saquen al pingüino del cajón, para que vea que los pibes cambiaron de idea llevan las banderas que trajo el león". Milei los arengó con gestos y los alentó también al mirar a la bancada peronista y decir: "Después les pasamos la versión en dibujitos para que ustedes entiendan".

Desde el principio, el mandatario planteó un discurso que apuntó contra el kirchnerismo, en un intento evidente de recrear la polarización. "Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste", les lanzó a la bancada peronista. Luego de que lo aplaudieran y vivaran los libertarios, agregó: "Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos a los bolsillos ajenos".

Milei también apeló a los apodos. Lo hizo con Bregman, que criticó al mandatario desde su banca y se cruzó con Daniel Parisini, alias "Gordo Dan", conductor de streaming y tuitero híper oficialista que desde el balcón le gritó que se callara y escuchara al Presidente. En ese momento, el mandatario la llamó "la Chilindrina trosca".

La interna con entre Milei y Villarruel, más visible que nunca

En el inicio de la sesión, luego del segundo cruce entre Milei y el kirchnerismo, la vicepresidenta Victoria Villarruel le hizo un gesto al presidente de Diputados, Martín Menem, para que pusiera orden entre los legisladores de la Cámara baja, pero el riojano evitó meterse.

Villarruel fue tan ignorada por Menem como por el resto del elenco oficialista. Antes de la llegada de Milei, cuando Villarruel ingresó al recinto fue recibida por un silencio de la militancia libertaria de calculado contraste con los aplausos que le dedicaron al presidente de Diputados, que entró detrás de ella.

En tanto, cuando el Presidente llegó a la puerta del Congreso saludó con la mano y muy serio a su vicepresidenta y seguidamente le sonrío y abrazó a Menem. Durante todo el trayecto hacia el recinto, Villarruel intentó posicionarse siempre al lado de Milei hasta que en un momento las cámaras captaron como se chocó con Karina Milei, que también buscaba correrla disimuladamente con el hombro. El odio entre ambas fue, una vez más, indisimulable.

La presentación de Javier Milei en el Congreso para abrir el 144 período de sesiones ordinarias fue, en definitiva, una de las más tensas que se recuerden. Los gritos del Presidente a la oposición -que si buscaba sacarlo de quicio, lo logró más de una vez- fueron lo más marcado de la sesión. El discurso, en tanto, tuvo pocas precisiones sobre la agenda parlamentaria, casi ninguna promesa económica concreta como en otras ocasiones, aunque sí el anticipo de que la reforma que busca el líder libertario va más allá de los proyectos que enviará al parlamento.