El depósito del Mercado Central fue desalojado y luego retomó actividad.
Un artefacto explosivo fue hallado este viernes por la tarde en un centro logístico de Mercado Libre, lo que obligó a evacuar de inmediato el depósito que la empresa opera en el Mercado Central, en Villa Celina. La detección activó los protocolos internos y derivó en la intervención de la Dirección de Explosivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
El episodio se produjo pocas horas después de un ataque con explosivo en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional Argentina, ubicada en Paseo Colón 533, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, una encomienda que permanecía bajo resguardo detonó cuando era manipulada, dejando dos suboficiales heridos con quemaduras, quienes fueron trasladados por el SAME al Hospital Argerich. Un tercer efectivo fue asistido en el lugar y otra persona recibió oxígeno de manera preventiva.

En el caso del depósito logístico, los especialistas constataron que el paquete contenía un teléfono celular y una caja plástica negra conectados entre sí mediante cables, configuración compatible con un artefacto explosivo. Tras la verificación técnica, se confirmó la presencia del explosivo y se procedió a asegurar la zona para neutralizar riesgos.
Desde la empresa fundada por Marcos Galperín indicaron que la seguridad de sus colaboradores es prioritaria y que, finalizada la intervención policial, el centro de almacenamiento retomó la actividad con normalidad. No se registraron heridos en ese operativo.
En paralelo, tras la detonación en la sede de la fuerza federal, intervino el Departamento de Explosivos, que dispuso un perímetro preventivo y la evacuación parcial del edificio. También trabajaron la Policía de la Ciudad, Bomberos y la Brigada Especial Federal de Rescate de la Policía Federal Argentina, que revisó otras áreas para descartar la presencia de más artefactos. Fuentes del caso confirmaron que había otras dos encomiendas pendientes de apertura que no fueron manipuladas hasta completar las pericias.
Ambos hechos, ocurridos con pocas horas de diferencia, encendieron las alarmas en materia de seguridad. Las investigaciones buscan determinar el origen de los artefactos, cómo ingresaron a los respectivos circuitos y si existe algún tipo de conexión entre los episodios.
Ambas causas siguen bajo análisis judicial y pericial. No se descarta una posible conexión entre los hechos, dada la cercanía temporal y la modalidad, mientras se intenta determinar responsabilidades y el origen de los envíos.