El Servicio Geológico Minero Argentino mantiene una vigilancia continua las 24 horas, con cámaras, estaciones sísmicas y sistemas de análisis que permiten detectar cualquier variación
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del CGEMAR, confirmó que el volcán Planchón-Peteroa mantiene una actividad estable y en lenta disminución durante las últimas semanas. Aunque continúa el proceso de reactivación, la institución destacó que no existen indicios de una erupción de gran magnitud y que el comportamiento registrado se corresponde con etapas normales del sistema volcánico.
Un equipo técnico del SEGEMAR y del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) realizó trabajos en el complejo volcánico, acompañado por autoridades de la Municipalidad de Malargüe. Allí se efectuaron toma de muestras de agua, evaluación de la ceniza caída en zonas rurales y la instalación de nuevos equipos de medición de calidad del aire para reforzar el monitoreo en tiempo real.
Los primeros resultados obtenidos en campo indican que no se detecta contaminación por ceniza volcánica en fuentes de agua cercanas. Las muestras restantes serán analizadas en laboratorio, proceso que llevará varias semanas antes de ofrecer conclusiones definitivas.
El Planchón-Peteroa se encuentra en alerta técnica amarilla desde julio, lo que refleja un nivel de actividad superior al habitual pero sin comportamiento explosivo significativo. La última erupción ocurrió entre diciembre de 2018 y abril de 2019 y fue considerada pequeña, con afectación de zonas rurales y sin caída de ceniza en Malargüe ni en localidades como Las Loicas o Bardas Blancas.
Los especialistas explican que este tipo de procesos son lentos y pueden extenderse durante meses. Incluso podrían no derivar en una erupción, o hacerlo en forma leve, de acuerdo con el historial del segundo volcán más activo del país.
Durante las tareas recientes, el organismo también trabajó junto a Protección Civil para brindar recomendaciones a pobladores rurales en plena temporada de transhumancia, especialmente sobre medidas preventivas para evitar irritación respiratoria o visual en personas y animales expuestos a ceniza.
Además del Planchón-Peteroa, permanece en alerta técnica amarilla el volcán Laguna del Maule, con una alta tasa de actividad sísmica aunque sin manifestaciones superficiales. Por su parte, el Tupungatito continúa en alerta técnica verde, sin emisión de cenizas desde la década de 1970 y con actividad sísmica menor registrada meses atrás.
El Servicio Geológico Minero Argentino mantiene una vigilancia continua las 24 horas, con cámaras, estaciones sísmicas y sistemas de análisis que permiten detectar cualquier variación en los volcanes del país. Los reportes oficiales se actualizan de forma periódica y están disponibles para autoridades y población general.
A través del sitio web del organismo, cualquier persona puede consultar cámaras de monitoreo, sismogramas y reportes de actividad volcánica, manteniéndose informada sobre la evolución del complejo volcánico Planchón-Peteroa y del resto del sistema volcánico argentino.