El nuevo entrenador del Millonario inicia su ciclo tras la dolorosa eliminación en octavos de final de la Copa Sudamericana con una serie de desafíos que lo pondrán a prueba en su primera experiencia como técnico.
River inició una nueva etapa después de la salida de Eduardo Coudet y quedó, de manera interina, bajo la conducción de Leonardo Ponzio. El exmediocampista dejó momentáneamente su función en la secretaría técnica para hacerse cargo del plantel y tendrá su estreno como entrenador este domingo frente a Banfield.
Ponzio asumió en un momento delicado. El equipo viene de quedar eliminado de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe y necesita una reacción inmediata para recuperar confianza y volver a competir con regularidad. Más allá de los resultados, el desafío será encontrar rápidamente un funcionamiento que permita aprovechar un plantel reforzado con figuras como Ángel Correa y Thiago Almada.
La inversión realizada por River después del Mundial elevó todavía más las expectativas. Sin embargo, Coudet no logró consolidar un equipo competitivo ni integrar de la mejor manera a varias de las incorporaciones. Ahora, Ponzio deberá reorganizar las piezas y encontrar una identidad futbolística en medio de un calendario que deja poco margen para las pruebas.
Uno de los principales objetivos será asegurar la presencia de River en una competencia internacional durante 2027. Actualmente, el Millonario está fuera de los primeros nueve puestos de la Tabla Anual, que entregan lugares para la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
Con once fechas todavía por disputarse en la fase regular del Clausura, River necesita sumar con urgencia. Quedarse sin torneos internacionales significaría un golpe deportivo y también económico para una institución que armó uno de los planteles más costosos del fútbol argentino.
El otro gran desafío será meterse en los playoffs y volver a pelear por un título. River ocupa actualmente el anteúltimo lugar de la Zona B y necesita escalar hasta ubicarse entre los ocho mejores para avanzar a los octavos de final.
En ese camino también aparece el Superclásico frente a Boca, previsto para la fecha 15. Por el momento que atraviesa el equipo y por la importancia habitual del partido, el resultado podría resultar determinante para el cierre del semestre.
Ponzio, por lo tanto, tendrá poco tiempo para acomodar a un plantel golpeado y cambiar el rumbo de una temporada que se complicó más de lo esperado. Clasificar a las copas, ingresar a los playoffs y volver a competir por un campeonato aparecen como los principales desafíos de un interinato que comenzará con presión desde el primer partido.