El presidente de Estados Unidos aseguró que las negociaciones avanzan, aunque Teherán niega que existan conversaciones directas. La disputa por el control de una de las rutas marítimas más importantes del mundo mantiene en vilo a los mercados y a la región.
El mandatario estadounidense afirmó que las negociaciones registraron avances y deslizó que un entendimiento podría concretarse "mañana o pasado". Sin embargo, desde Teherán rechazaron esa versión y negaron que existan conversaciones en curso con Washington.
El estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los principales focos de tensión en Oriente Medio desde el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el 28 de febrero tras los ataques lanzados por Washington e Israel contra territorio iraní. Aunque en abril ambas partes alcanzaron un alto el fuego y un acuerdo preliminar, el conflicto sigue sin resolverse.
El paso marítimo conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, y por allí circula una parte clave del comercio mundial de petróleo y gas.
Irán busca asumir el control del tránsito y cobrar peajes a los barcos que atraviesen la zona, una medida a la que Estados Unidos se opone. Mientras tanto, Teherán mantiene un bloqueo de facto y exige que las embarcaciones coordinen previamente su paso con las autoridades iraníes.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó este martes que hubo "avances" en las negociaciones con Irán y con Omán, país que comparte costas sobre el estrecho y actúa como uno de los principales mediadores. No obstante, aclaró que todavía no existe un acuerdo definitivo.
Según el sitio Axios, que citó a funcionarios estadounidenses y de la región bajo condición de anonimato, una de las alternativas que se analiza es un mecanismo temporal de 60 días para garantizar el paso seguro de los buques.
Qatar, otro de los países involucrados en los esfuerzos diplomáticos, informó que los contactos continúan, aunque por el momento no están previstas negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán.