Entre enero y junio de este año se registraron 21 víctimas de homicidio doloso, catorce menos que en el mismo período de 2025.
La evolución de los homicidios se consolida como uno de los termómetros más confiables para medir la seguridad pública. En ese marco, los datos oficiales correspondientes al primer semestre de 2026 en Mendoza arrojaron una marcada disminución en la cantidad de víctimas, profundizando una curva descendente que ya se había empezado a notar a lo largo de 2025.
Según el registro oficial, entre enero y junio de este año se contabilizaron 21 víctimas de homicidio doloso, frente a las 35 registradas en el mismo tramo del año anterior. Esto representa una caída interanual del 40% en términos absolutos -14 vidas menos-, marcando el registro semestral más bajo de los últimos años en territorio mendocino.
Esta baja se alinea con la trayectoria que ya venía reflejando el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC). De acuerdo con ese informe, Mendoza cerró el 2025 con 65 homicidios dolosos (por debajo de los 71 de 2024), lo que redujo la tasa provincial a 3,2 casos cada 100.000 habitantes, posicionándola por debajo de la media nacional de 3,6.
Pese a la estadística general a la baja, el primer semestre del año estuvo atravesado por episodios de extrema violencia que conmocionaron a la opinión pública local:
Si bien las autoridades advierten que el balance definitivo dependerá del comportamiento delictivo durante la segunda mitad del año, las cifras actuales confirman un retroceso estadístico importante en los delitos más graves contra la vida en la provincia.