La FIFA repartirá USD 655 millones en premios, un 50% más que en Qatar 2022. La diferencia entre ganar y perder la final es de USD 17 millones.
Además de la gloria deportiva, España, como campeona del Mundial 2026,embolsará USD 50 millones, el premio más alto en la historia de las Copas del Mundo. El subcampeón se irá con USD 33 millones. La diferencia entre levantar el trofeo y quedarse con la medalla de plata es de USD 17 millones.
Los números forman parte de la nueva estructura financiera que la FIFA diseñó para esta edición con 48 selecciones y 104 partidos. La bolsa total del torneo llegó a USD 871 millones, de los cuales cerca de USD 655 millones corresponden a premios deportivos y el resto a logística y fondos de preparación. Esa cifra supera en un 50% la repartida en Qatar 2022 y acompaña el salto de un campeonato que por primera vez se disputó en tres países simultáneamente.
En Qatar 2022, Argentina recibió USD 42 millones por el título. La progresión de los últimos ganadores refleja el crecimiento del negocio del fútbol mundial: España cobró USD 30 millones en Sudáfrica 2010, Alemania recibió USD 35 millones en Brasil 2014 y Francia obtuvo USD 38 millones en Rusia 2018. En cuatro ediciones, el premio al campeón creció un 67%.
Cada una de las 48 selecciones clasificadas recibió además un fondo de preparación que garantizó un piso de ingresos antes de considerar el rendimiento deportivo. Ese ingreso mínimo asegurado por participar fue de USD 10,5 millones por federación, independientemente de si pasó o no la fase de grupos.
La escala de premios por instancia quedó definida de la siguiente manera:
Campeón: USD 50 millones.Un equipo que llegue hasta cuartos de final, por ejemplo, acumulará al menos USD 20,5 millones si se suma el fondo de preparación previo. El salto más pronunciado en la escala se produce desde las semifinales: pasar de cuartos a semis implica USD 8 millones adicionales, y ganar la final frente a terminar segundo vale USD 17 millones más.
Los fondos que no corresponden directamente a premios deportivos, unos USD 216 millones, se destinaron a logística del torneo y a un esquema de fondos de preparación distribuido entre las confederaciones para financiar el desarrollo de las selecciones participantes en los meses previos al torneo. Según la FIFA, el incremento responde a la ampliación del campeonato, al aumento de los ingresos comerciales y al nuevo esquema competitivo que incorporó una ronda adicional de eliminación directa respecto a las ediciones de 32 equipos.
Con un pozo histórico en juego y la copa más codiciada del mundo sobre la mesa, Argentina y España saldrán a la cancha del MetLife Stadium a partir de las 16 horas de Argentina con motivaciones que van mucho más allá de los dólares. Pero los números también están ahí, como siempre, recordando que el fútbol es también el negocio más grande del planeta.