Por Carina Egea, ceo de Portfolio SA
Mientras todos estábamos mirando la apertura del Mundial, en Argentina también se jugaba un partido importante. y el resultado fue mejor de lo esperado.
Semana para enmarcar en lo local. Inflación de mayo por debajo de las proyecciones y mejora en la calificación crediticia por parte de Standard & Poor's: dos señales que movieron fuerte al mercado. El riesgo país cayó un 10% en un solo día.
Todavía queda mucho por jugar, pero el equipo empieza a mostrar otra solidez.
S&P subió la calificación: ¿qué cambia en la práctica?
Argentina pasó de tener una calificadora en B- a tener dos (Fitch y ahora S&P). Eso no es un detalle menor: los grandes fondos internacionales se manejan con la regla del 2 de 3. Necesitan que al menos dos de las tres grandes (Fitch, S&P y Moody's) coincidan para poder mover capital. Esa condición ahora se cumple.
El efecto inmediato fue visible: el riesgo país bajó 10% en una rueda y los bonos soberanos tuvieron subas significativas. Pero el recorrido que queda es mucho mayor, nuestros pares más cercanos en la curva son Ecuador, Uzbekistán y El Salvador, todos con rendimientos bastante por debajo de los nuestros. Mientras esa brecha exista, hay potencial de compresión.
Falta Moody's, la última de las tres grandes, y su suba ya empieza a sentirse como cuestión de tiempo. Cuando llegue, será otro empujón para que más fondos entren gradualmente.
Para inversores: el momento de posicionarse en bonos soberanos es antes de que esa compresión ocurra, no después. El tramo medio (AL28, GD29, GD30) ofrece hoy la mejor relación entre rendimiento y riesgo electoral.
Para pymes: menor riesgo país significa condiciones de financiamiento más favorables en dólares. Si están evaluando emitir deuda o acceder a crédito externo, el contexto mejora semana a semana.
Inflación en baja, con matices que importan
Mayo cerró con la inflación núcleo por debajo del 2% mensual, el mejor dato desde septiembre del año pasado. Eso significa que en 8 meses recuperamos el terreno perdido por el shock del petróleo y el conflicto en Medio Oriente.
Los analistas del REM vuelven a ver la inflación anual de 2026 cerca del 30%. Si junio confirma la tendencia, podríamos terminar el mes pisando el 2%, o incluso por debajo. La interanual va a seguir subiendo hasta julio, cuando empecemos a comparar contra los números bajos de la segunda mitad del año pasado. A partir de ahí, el camino de baja debería retomarse.
A tener en cuenta: los alimentos globales siguen subiendo, S&P lo marcó en su informe como el próximo foco de presión inflacionaria. Para Argentina, que es productora, eso es una buena noticia exportadora pero un desafío para la canasta interna.
Para inversores: con la inflación bajando hacia el 2% y las tasas en pesos cerca de ese nivel, los bonos CER cortos todavía tienen sentido para quienes quieren un carry razonable. El T30 y el T31 aparecen bien posicionados por encima de la curva.
Para pymes: la desaceleración da más previsibilidad para planificar costos del segundo semestre. Ojo con los rubros de alimentos e insumos agrícolas, pueden sorprender al alza si la tendencia global de precios se traslada localmente.
Acciones: paciencia y selectividad
El Merval está buscando máximos históricos en dólares, le quedan aproximadamente USD 100 para llegar, algo que en una rueda como la del miércoles (bancos subiendo más del 10%) podría darse en cuestión de días si el viento sigue a favor.
Las preferidas del equipo siguen siendo Pampa Energía, Central Puerto y YPF en energéticas. En bancos, el potencial de largo plazo es enorme, Argentina tiene uno de los niveles de bancarización más bajos de la región, con más de USD 200.000 millones fuera del sistema financiero según el FMI. Cuando ese dinero empiece a entrar, los bancos van a ser los grandes beneficiados. Pero la inversión en bancos exige paciencia: los movimientos son por balances trimestrales, no por noticias diarias.
Durante la jornada bursátil de este lunes, el acuerdo de cese al fuego por 60 días entre EE.UU. e Irán generó una caída en el precio del crudo, impactando negativamente en las energéticas tanto a nivel global como local.
Entre los ADRs argentinos se destacaron las bajas de YPF (-5,9%) y Vista Energy (-4,9%), mientras que otras compañías del sector también cerraron en terreno negativo. Un recordatorio de que, incluso en escenarios constructivos, la volatilidad externa sigue marcando el ritmo en el corto plazo.