La compañía eliminó de su aplicación Meta AI el código vinculado a "NameTag", una función de reconocimiento facial que no había sido activada. Desde la empresa aseguran que aún no hay una decisión final sobre esta tecnología.
Meta retiró de manera silenciosa el código vinculado a una función de reconocimiento facial detectada en la aplicación Meta AI, utilizada como soporte para sus gafas inteligentes.
La herramienta, conocida internamente como NameTag, había sido identificada en el código de la app y estaba diseñada para reconocer personas captadas por la cámara integrada en las gafas. Sin embargo, según la información difundida por medios especializados, la función nunca llegó a estar activada para los usuarios.
La función NameTag permitía transformar los rostros captados por las gafas inteligentes en firmas biométricas únicas, con el objetivo de identificar personas.
El hallazgo generó preocupación porque la aplicación Meta AI fue descargada en más de 50 millones de smartphones y funciona como complemento del dispositivo de inteligencia artificial de la compañía.
Según reveló WIRED, la tecnología había comenzado a incorporarse internamente en enero, aunque permanecía desactivada.
Después de la publicación del informe, Meta lanzó una actualización de la aplicación y eliminó los componentes de software vinculados a NameTag.
Entre los elementos retirados se encontraban el sistema de reconocimiento facial, el código que ejecutaba el proceso de identificación y una alerta que mostraba el mensaje "Persona reconocida" cuando alguien era detectado.
El vicepresidente de comunicaciones de Meta, Andy Stone, aseguró que la función tenía fines de prueba y que la empresa todavía no tomó una decisión final sobre la posible incorporación de tecnologías de reconocimiento facial en sus gafas inteligentes.
La explicación llega después de que directivos de la compañía reconocieran en entrevistas anteriores que el reconocimiento facial era una posibilidad en análisis, aunque no una función confirmada.
El caso también generó cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos humanos y defensa de la privacidad. En abril, un grupo de 75 organizaciones había pedido a Meta suspender cualquier plan para incorporar reconocimiento facial en sus gafas.
En ese momento, la empresa sostuvo que, si avanzaba con una herramienta de ese tipo, lo haría con un enfoque especialmente cuidadoso.
La polémica se suma a otros cuestionamientos recientes sobre las gafas inteligentes de Meta, entre ellos investigaciones periodísticas sobre el uso de videos sensibles grabados por usuarios para entrenar sistemas de inteligencia artificial.
El retiro del código no implica que Meta haya descartado definitivamente esta tecnología, pero sí muestra la sensibilidad que rodea al uso de reconocimiento facial en dispositivos capaces de grabar y analizar el entorno en tiempo real.