El ejecutivo también advirtió que, a medida que la IA evoluciona, su gobernanza será tan relevante como la propia tecnología.
"Una superinteligencia en algún punto de su curva de desarrollo sería capaz de hacer un mejor trabajo como director ejecutivo de una gran empresa que cualquier ejecutivo [.] o realizar mejores investigaciones que nuestros mejores científicos", añadió.
El directivo también aseguró que, a medida que la inteligencia artificial evoluciona, su gobernanza será tan relevante como la propia tecnología. "La democratización de la IA es el único camino justo y seguro hacia adelante [.] la centralización de esta tecnología en una sola empresa o país podría llevarnos a la ruina", advirtió, al señalar la necesidad de ampliar el acceso, reforzar la resiliencia social frente a posibles riesgos y garantizar que más actores participen en la configuración de estos sistemas.