La conductora lució un conjunto de espalda descubierta y, después de acercarse bailando al escritorio, ironizó sobre la repercusión de las peleas en televisión
Firme en su reemplazo en La noche de Mirtha, Juana Viale volvió a sorprender este sábado con un osado look de espalda descubierta y con algunos comentarios sobre las peleas en televisión. Suelta y de buen humor, la conductora mostró el conjunto que eligió para la ocasión, le dedicó un saludo de cumpleaños a su mamá, Marcela Tinayre y, antes de presentar a sus invitados, lanzó una ironía: “Me parece que hay que pelearse acá para que te levanten en todos lados”.
Como cada semana, Viale comenzó el programa con la presentación de su outfit. En esta oportunidad lució un pantalón y un top de crepé de seda vegetal de Evangelina Bomparola. La pieza superior, de espalda descubierta, llevaba un bordado realizado a mano en degradé con cristales y lentejuelas. “Muy bonito, muy, muy lindo”, celebró mientras mostraba los detalles del diseño.
Para completar el look, eligió llevar el pelo recogido con torzadas que dejó la espalda a la vista. El maquillaje acompañó el conjunto con tonos verdes y delineados que la propia conductora destacó frente a cámara.
La apertura también incluyó un saludo especial para Tinayre, que este sábado 31 de octubre cumplió años. “Le quiero mandar un beso a mi madre porque hoy es su cumpleaños. Marcela, te mando un beso muy grande. Espero que la hayas pasado lindo. Deben estar de joda todavía”, dijo, entre risas, y enseguida agregó, cómplice: “A esa le gusta la joda para festejar el cumpleaños”.
Después de mostrar el vestuario y mencionar a los profesionales que la acompañaron, Juana se dirigió al escritorio mientras bailaba al ritmo de la música. Con movimientos desenvueltos y una sonrisa, se dio una indicación a sí misma antes de sentarse: “Bueno, comportate, Juana. Por favor, que este es un programa serio, por favor”, soltó con picardía.
La broma dio paso a un comentario sobre la repercusión que alcanzan las discusiones televisivas. “Igual me parece que hay que pelearse acá para que te levanten en todos lados. Si somos civilizados, no tanto”, deslizó. Y enseguida definió, en el mismo tono, el espíritu que quería darle a su mesa: “Bueno, nosotros no peleamos, somos puro amor”.
Todavía entre risas, remató con otra ocurrencia: “Nosotros fumamos churri… No, es un chiste”. La mención de su abuela llegó inmediatamente después, entre las voces que se escuchaban en el estudio: “Juana, está mirando la abuela, ¿eh?”. Así, entre el baile, las bromas y los saludos familiares, Viale cerró una apertura marcada por su espontaneidad.