Entre el entusiasmo por su rodaje en la capital española y la mirada atenta de los críticos, repasamos los detalles del nuevo filme y el debate sobre si la fórmula del autor de *Annie Hall* sigue intacta.
Al parecer, Woody Allen, como Neruda, lleva a España en el corazón. Por ello, en este 2026, el cineasta, conocido por hacer de Nueva York el escenario predilecto de sus películas, ha elegido Madrid para su próximo proyecto.
A principios de octubre, Allen comenzó en la capital el rodaje de su nueva película, que se extenderá por seis semanas. "Amo las ciudades, no los países. Amo Nueva York, Londres, París o Barcelona y las convierto en personajes de mis películas", explicó en una rueda de prensa en los Teatros del Canal.
Allen adelantó que la película será una comedia ambientada en una atmósfera diplomática y de negocios. Eligió Madrid porque, a pesar de haber trabajado en San Sebastián y Barcelona, la capital le ofrecía "un aire fresco".

Allen ha revelado que su proyecto actual, provisionalmente titulado WASP (Woody Allen Summer Project), aún no tiene un nombre definitivo. Explicó que el título final se decide una vez finalizada y revisada la película, optando por uno más arriesgado si se siente seguro o más cauteloso en caso contrario.
Los protagonistas serán Alexi Wasser y Peter Vives, quienes interpretarán a un diplomático y su esposa. Vives mencionó que la película podría tener un tono similar a *Misterioso asesinato en Manhattan*, con tintes de comedia naturalista, según Wasser.
Durante el rodaje en Madrid, Allen declinó comentar sobre las protestas inmobiliarias en la ciudad, afirmando no ser un cineasta político y enfocarse siempre en las relaciones interpersonales, temas existenciales y románticos.
Finalmente, Allen visitó el Museo del Prado, expresando su asombro: "Vivo en Nueva York, donde hay varios museos, pero allí no hay nada como el Prado. Nunca he visto nada igual", calificando la experiencia como "un placer y un privilegio".

Miguel Morales, CEO of Wanda Visión, a producer and distributor working with Woody Allen, shed light on the film. He revealed that Allen chose Madrid over Bilbao for its light, atmosphere, and streets. Due to funding from the Madrid City Council and Community, the film"s title will likely include "Madrid." *Variety* and the ICAA estimate the total cost to be around $14 million.
Según Paula Frederick, periodista de cine y editora de Cultura en radio Duna, la inagotable energía y el flujo creativo de Woody Allen persisten. "A pesar de resultados dispares, sus obsesiones siguen girando en torno al amor, la muerte y el destino, fusionando tragedia griega con comedia clásica".
El crítico de *Culto*, Rodrigo González, ofrece una visión más sombría. “Las últimas películas de Woody son bastante dispares y tienden a copiarse a sí mismo sin las mejores condiciones, lo que hace que el chiste repetido resulte levemente podrido”. Añade que el escándalo mediático y las acusaciones de abuso han impactado negativamente en su obra.

Frederick destaca dos de sus filmes más recientes: Golpe de suerte en París y Un día lluvioso en Nueva York. “En *Golpe de suerte en París* hay una simplicidad que recuerda los inicios neoyorkinos de Allen, con diálogos frenéticos y actos cotidianos. *Un día lluvioso en Nueva York* retoma ese frenesí, el absurdo mezclado con la cotidianidad”.

González compara la época dorada —*Annie Hall*, *Manhattan*, *Zelig*, *La Rosa púrpura del Cairo* — con la actual, donde las películas se perciben “amables y olvidables”, citando producciones como *Rifkin’s Festival* (2020) y *Coup de Chance* (2023). Añade que la imposición de colocar el nombre de la ciudad en el título y contratar actores locales hace que las obras se sientan “demasiado comprometidas”.

Frederick concluye que el cine de Woody Allen cautiva precisamente por su obstinación: regresar a sus propios lugares comunes con majadería y virtuosismo, sin abandonar sus diálogos neuróticos y su obsesión por honrar a las ciudades que ama.
González sentencia: “Terminan siendo como películas que bien podría hacer un director francés o un cineasta español que quiera imitar malamente a Woody Allen”.
Por ahora, habrá que seguir esperando para ver la película madrileña de Woody Allen.