La jueza Capuchetti investigaba si existían restricciones de viaje, ordenando conservar las filmaciones de Migraciones y del aeropuerto de Puerto Iguazú.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti inició una investigación preliminar sobre la posible facilitación del gobierno de Javier Milei en la salida de Flavio Bolsonaro del país. La jueza solicitó al Gobierno información sobre posibles impedimentos para la entrada de Bolsonaro y ordenó preservar las grabaciones del puente internacional, Migraciones y el aeropuerto de Puerto Iguazú.
La investigación surge de una denuncia del dirigente del Partido Obrero, Gabriel Solano, y el diputado Esteban Paulón, quienes acusan a funcionarios del gobierno de Milei de encubrimiento agravado, abuso de autoridad y malversación de fondos. La jueza Capuchetti actuó con cautela ante el pedido de la fiscal Paloma Ochoa de diez medidas de prueba, aceptando solo algunas de ellas.
Bolsonaro ingresó a Argentina el 27 de octubre y partió en un vuelo privado hacia Miami menos de dos horas después, a pesar de tener prohibido salir de Brasil por una investigación judicial. Migraciones Argentina confirmó que Bolsonaro tenía su documentación en regla y que no había impedimentos legales para su ingreso.
Una caravana en la que viajaba el asesor presidencial Santiago Caputo fue interceptada en Misiones horas después de la partida de Bolsonaro. Caputo negó haber estado en el control y su vinculación con la salida de Bolsonaro. La diputada Marcela Pagano también presentó una denuncia en Puerto Iguazú, pidiendo la preservación de grabaciones y aclaraciones sobre la presencia de Caputo en Misiones.