El principal índice bursátil del país vecino activó un mecanismo de interrupción ante fuertes bajas y suspendió las operaciones.
La reacción de los mercados al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil pasó del nerviosismo al pánico financiero. La Bolsa de São?Paulo se vio obligada el lunes 26 de octubre a suspender las operaciones durante 30 minutos después de que su principal índice, el Ibovespa, registrara una caída inicial del 10?%. Cuando comenzaron las negociaciones, el derrumbe superó el 16?%, mientras el real se depreciaba alrededor del 12?% frente al dólar.
El desplome obligó a la B3, la bolsa brasileña, a activar el denominado circuit breaker, un mecanismo de emergencia que interrumpe temporalmente las operaciones cuando se producen movimientos extremos de precios. La última vez que se utilizó fue en marzo de 2020, durante el estallido de la pandemia de coronavirus.
La magnitud de la caída expuso un fuerte cambio de expectativas entre los inversores, que en las últimas semanas habían apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro y por un giro hacia una política económica más restrictiva. La reelección de Lula, contraria al escenario predominante entre los operadores financieros, provocó una liquidación de acciones, bonos y activos vinculados a la economía brasileña.
El impacto se anticipó en los mercados internacionales. El iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), el principal fondo que agrupa a grandes compañías brasileñas en Wall?Street, llegó a perder hasta un 27?% en las operaciones previas a la apertura. En Tokio, el ETF Nomura NF Ibovespa Link retrocedió un 15?%.
La decisión de la B3 no implica el cierre definitivo del mercado, sino la aplicación de un mecanismo automático diseñado para frenar momentáneamente las operaciones y permitir que los inversores reevalúen sus posiciones.
Las reglas contemplan una primera suspensión de 30 minutos cuando el Ibovespa cae un 10?% respecto del cierre anterior. Si después de reanudarse la pérdida alcanza el 15?%, se activa una segunda interrupción de una hora. Ante un retroceso del 20?%, la Bolsa puede disponer una nueva suspensión por el plazo que determine.
En esta oportunidad, la primera interrupción se produjo incluso antes de que comenzara la negociación habitual, ante la magnitud de las órdenes de venta que se acumularon desde las primeras horas del lunes.
La tensión también se reflejó en el mercado de futuros. La bolsa brasileña amplió los límites de oscilación para los contratos vinculados al Ibovespa, pasando del 10?% al 15?% y luego al 20?%. Poco después de las 10?a.m., los futuros del índice con vencimiento en diciembre registraban pérdidas superiores al 16?%.
La suspensión de 30 minutos fue confirmada oficialmente por la B3. Reuters informó que, cerca de las 11?a.m., el Ibovespa caía un 15,9?% y había tocado un mínimo de 169.516,43 puntos. Cabe señalar que las cotizaciones son intradiarias y no representan el cierre de la jornada.
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