El 19 de octubre de 2026, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, y el rector de la Universidad Católica Argentina, Miguel Ángel Schiavone, presentaron los diez caminos del Pacto Educativo Global, combinando la visión de Francisco y la nueva carta apostólica de León XIV.
Mons. Jorge Ignacio García Cuerva abrió con una clase magistral el Primer Congreso Argentino del Pacto Educativo Global en el Campus Papa Francisco de la Universidad Católica Argentina (UCA) el lunes 19 de octubre de 2026. Lo acompañó el rector de la UCA, Dr. Miguel Ángel Schiavone, quien dio la bienvenida a los asistentes.
El arzobispo recordó que el pacto cuenta con 10 caminos: siete legados por el Papa Francisco y tres añadidos por el Papa León XIV. Como dijo Francisco en 2019, "Los grandes cambios del mundo pasan por la educación y nadie educa solo", citando el proverbio africano: "Para educar a un niño hace falta una aldea entera".
León XIV, en la carta apostólica “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, define el pacto como la "estrella polar de la misión educativa" y propone tres prioridades que completan los siete caminos originales:
León XIV usa la metáfora de la constelación: cada escuela, universidad y carisma es una estrella que, al unirse, dibuja un mapa de luz. El pacto se vuelve "glocal", combinando la visión global con la responsabilidad concreta del aula, el barrio y la ciudad.
Poner a la persona en el centro: la educación parte de la historia y la singularidad de cada individuo, no de promedios ni estadísticas.
Escuchar a las nuevas generaciones: niños y jóvenes deben ser protagonistas, no meros receptores.
Participación plena de niñas y mujeres: eliminar estereotipos y promover liderazgos femeninos en todos los niveles.
La familia como primer gran espacio educativo: la escuela colabora con los padres bajo intencionalidad, escucha y corresponsabilidad.
Acogida de los más vulnerables: la inclusión de personas con discapacidad, migrantes y refugiados es esencial; perder a los pobres equivale a perder la escuela misma.
Renovar la economía y la política al servicio del ser humano: la educación debe formar profesionales conscientes del bien común, como advertía Gravissimum Educationis.
Custodiar la casa común (inspirado en Laudato Si"): promover estilos de vida sobrios, energías renovables y una justicia ambiental que acompañe a la justicia social.
Durante su ponencia, García Cuerva intercaló cuatro obras de arte que ilustran la "pedagogía de la belleza":
En cada cuadro, el arzobispo destacó cómo el arte ayuda a reflexionar sobre la dignidad, la interioridad y la necesidad de una paz desarmada.
Los diez caminos forman una sola constelación: los siete de Francisco miran hacia afuera (persona, jóvenes, mujeres, familia, excluidos, sociedad y casa común) y los tres de León XIV miran hacia adentro y hacia adelante (vida interior, lo digital humano y paz). El pacto no se firma una sola vez; se construye en cada territorio – aula, barrio, ciudad y región – y debe traducirse en gestos concretos.
Como cerró el congreso bajo el lema "Diseñar nuevos mapas de esperanza", la comunidad educativa está invitada a seguir apostando por la educación como acto de esperanza, recordando que, como dice León XIV, "Dios mueve la historia, aunque a veces parezca ausente".