El Departamento General de Irrigación de Mendoza implementó un plan para regularizar desarrollos inmobiliarios y barrios privados.
El Departamento General de Irrigación fijó un mecanismo especial para regularizar los loteos, barrios privados y emprendimientos que fueron aprobados por los municipios y el Catastro, pero que no completaron los trámites de factibilidad hídrica. La medida, publicada este lunes en el Boletín Oficial, busca ordenar el uso del agua y evitar que los nuevos vecindarios dejen sin servicio o saturen los canales de riego que alimentan a otras zonas productivas.
Las empresas desarrolladoras y los propietarios tendrán un plazo perentorio de 12 meses para solicitar su incorporación al trámite abreviado. Este beneficio alcanzará únicamente a los fraccionamientos autorizados hasta el 13 de octubre de 2026. Transcurrido ese plazo, las autoridades no aceptarán nuevas solicitudes bajo este régimen simplificado y aplicarán los controles habituales más estrictos.
El organismo de agua condicionó la entrega del certificado definitivo al cumplimiento de una serie de obras obligatorias en cada barrio. Los emprendedores deberán garantizar el revestimiento o entubado de las acequias, construir un sistema propio para regar el arbolado público y asegurar que los desagües pluviales no terminen desembocando en la red de agua de riego.
Además, los nuevos loteos deberán modificar sus planos para que los caminos de mantenimiento y las inspecciones de cauce queden fuera de las propiedades privadas. El organismo no dará curso a pedidos de baja de deudas ni cancelaciones de padrones hasta que los responsables ejecuten la totalidad de los trabajos de protección hídrica y saneamiento exigidos.