Un día después de la operación del Sumo Pontífice, la Casa Rosada mantiene la agenda prevista y los operativos logísticos
A la espera de novedades oficiales desde el Vaticano, el gobierno de Javier Milei sigue adelante con los operativos y reuniones vinculadas con la visita del papa León XIV, un día después de la intervención a la que fue sometido el Sumo Pontífice por un tumor maligno en uno de sus pulmones.
“No podemos frenar, no llegaríamos a tiempo si lo hacemos. Miramos lo que pasa en Roma, pero por ahora se mantiene todo según lo previsto”, comentó a La Nación un funcionario cercano al presidente Javier Milei, que arribó esta mañana a Washington para una gira oficial de 36 horas.
Sin negar la preocupación del gobierno libertario por la salud del Papa, la Casa Rosada afirmó que “dentro de diez días” comenzarán los operativos en terreno (logística, vallados) tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en las provincias de Buenos Aires y Córdoba, a la espera de la confirmación del Vaticano. Se mantienen las reuniones con la Secretaría General de la Presidencia, la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, gobiernos locales, la Iglesia argentina y el Vaticano.
“Acá no hay lugar para especulaciones. Lo primordial es la salud del Papa y su recuperación. Los médicos determinarán qué es lo mejor”, señaló el canciller Pablo Quirno, quien acompaña al presidente en su visita número 19 desde que asumió.
El viaje del Papa sigue en agenda entre el 8 y el 11 del próximo mes, con una intensa programación que incluye concentraciones masivas al aire libre, como la misa prevista frente al Monumento a los Españoles. La visita forma parte de una gira que también contempla a Uruguay y Perú.
El Gobierno confirmó que, mientras León XIV era operado en la clínica Agostino Gemelli de Roma, representantes del Vaticano y de la comisión organizadora avanzaron en los detalles de los actos previstos. Para el viernes, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva supervisará los dispositivos de seguridad en la Capital y el conurbano.
Las primeras comunicaciones de la Santa Sede describen la operación como “exitosa” y la evolución del Papa como favorable, aunque la posibilidad de postergar o suspender la visita sigue presente. “Lo van a decidir los médicos, no podemos hacer nada”, reiteraron las fuentes oficiales.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, indicó que una postergación es una hipótesis y que están dispuestos a ajustar fechas y formatos si fuera necesario. “Rezamos por su salud y su pronta recuperación; la idea es recibirlo y que conozca nuestra realidad”, declaró.
El presidente Milei publicó en sus redes sociales: “Desde nuestro país nos unimos en oración por su salud, con la esperanza de que pronto pueda continuar guiando a la Iglesia”. Añadió que, de ser necesario, “estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios”.
El portavoz presidencial Adrián Ravier resumió la posición oficial: “Más allá del deseo de recibir al Papa, la prioridad es su salud. Esperaremos novedades”.