Santilli y Caputo buscan cerrar acuerdos con las provincias antes de que termine octubre, pero los hermanos Menem prefieren avanzar con cautela para no comprometer la estructura de La Libertad Avanza.
Diego Santilli puso en marcha este jueves las reuniones con gobernadores tras el encuentro en París, con el objetivo de concretar el plan de su gabinete y el del ministro de Economía, Luis Caputo, antes de que concluya octubre. Ambos buscan también asegurar el apoyo necesario para la anulación de las PASO en 2027.
Sin embargo, dentro del Gobierno no todos los actores comparten la misma urgencia. Los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, principales referentes de la Secretaría General, muestran disposición al acuerdo, pero, según fuentes que hablaron con LA NACIÓN, no pretenden pactar a cualquier costo ni poner en riesgo la estructura territorial propia de La Libertad Avanza (LLA).
“El Colo y Toto están más impacientes; los Menem, sin tanto apuro”, resume una alta fuente a LA NACIÓN. Karina Milei se alinearía con la línea de sus lugartenientes riojanos.
Santilli está entusiasmado con cerrar los entendimientos a fin de mes, como comunicó a los gobernadores en Francia. Caputo, por su parte, está interesado en sellar el pacto para darle un marco político al Gobierno que brinde estabilidad a los indicadores económicos, especialmente al riesgo país, que la semana pasada superó los 650 puntos y que se calmó tras el triunfo de Flavio Bolsonaro en Brasil.
Los analistas consideran que aún queda mucho por definir y ven poco probable una convergencia inmediata.
Los gobernadores aliados perciben la buena voluntad de la dupla Santilli-Caputo, pero aún no tienen claridad sobre las exigencias de Karina Milei y los Menem. La Secretaría General les indicó en París que el acuerdo debe ser doblemente conforme: que su hermano sea reeleccionado y que ellos también. Sin detalles claros sobre la implementación en cada distrito, los gobernadores desconfían y no están dispuestos a votar la eliminación de las PASO sin garantías de que LLA no los deje en juego.
El ministro Caputo, quien el lunes no asistió a la reunión de Gabinete, comentó en el streaming del “Gordo Dan” que “el riesgo país para mí es cero; no hay ninguna posibilidad de que eso pase. No es lo que piensa el 100?% de los inversores, del mercado. Tengo que actuar en consecuencia y prepararme por si alguno piensa que las cosas no van a ser así”. Con esas palabras justificó la compra de reservas, los swaps y su postura acordista.
Los gobernadores que asistieron a Francia esperan el llamado desde Balcarce 50, pues el acuerdo sigue en negociación. Santilli, mientras tanto, recibió en la Casa Rosada al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo y, al día siguiente, se reunirá con el de Corrientes, Juan Pablo Valdés.
Para la próxima semana están previstos tres eventos en Capital que reunirán a los jefes provinciales: el Congreso de Federalismo Fiscal (miércoles 14 y jueves 15), la 2ª Cumbre Federal de Logística (viernes 16) y un mitin de la Red de Acción Política. Santilli anticipa que la presencia de mandatarios en la Capital generará un nuevo impulso.
En la agenda negociadora del Gobierno se contempla cerrar un frente político con al menos once provincias (Chubut, Mendoza, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, San Juan, Catamarca, Jujuy, Chaco, Corrientes, Santa Fe y Neuquén). No obstante, fuentes oficiales indican que aún no hay una definición absoluta al respecto.
Incluso en los sectores más conciliadores se da por sentado que LLA competirá con candidatos propios en la mayoría de las provincias, y los Menem afirman que no permitirán “desdibujar” el partido. Martín Menem está a favor de negociar alianzas, pero sin ceder toda la estructura provincial construida junto a su primo Lule y a Karina Milei.

Otro punto clave será cómo repartir los lugares en las listas nacionales al Congreso. Los libertarios buscan una presencia destacada, mientras el bloque kari-menemista desea asegurar la mayoría propia para posibilitar un segundo mandato de Milei. Los gobernadores, sin embargo, no están dispuestos a ceder todo, ya que su poder de negociación depende de la representación que tengan en el Congreso y de los fondos que pueden obtener del Ejecutivo central.
“LLA querrá que la gran mayoría de los diputados que ingresaron en 2023 al Congreso reelijan. Entonces, ya habrá lugares ocupados en las listas; no habrá tanto por repartir”, advierten desde los entornos más duros de la confluencia.