Londres asegura que el consulado no cerrará, sino que pasará a llamarse Misión de Reino Unido y mantendrá servicios esenciales en la ciudad.
Las autoridades israelíes anunciaron el jueves el cierre del Consulado británico en Jerusalén y la expulsión de más de una veintena de funcionarios y ciudadanos del Reino Unido, a quienes acusaron de actividades "antisemitas" y "antiisraelíes" en respuesta a las medidas adoptadas por el Gobierno laborista desde julio de 2024.
El ministro de Exteriores, Gideon Saar, indicó que fueron expulsados los representantes británicos en el Centro Internacional de Ayuda Humanitaria para Gaza, doce cargos electos y otros ciudadanos británicos presuntamente implicados en actos que rechazan la existencia del Estado de Israel. Asimismo, el cónsul general británico abandonará sus funciones.
Saar justificó la medida señalando la "retórica hostil", incluidas acusaciones falsas como la supuesta "limpieza étnica", y criticó el conjunto de sanciones británicas contra los asentamientos en Judea y Samaria, así como la ampliación de la suspensión de licencias de exportación de material de defensa a Israel.
Israel permitirá al Reino Unido seguir utilizando el edificio del consulado, pero este operará con un equipo reducido de siete diplomáticos y con un ámbito de actividad muy limitado.
El ministro israelí añadió que no busca iniciar una nueva crisis, pero cualquier país que actúe contra Israel "pagará un precio", lamentando la ausencia de un diálogo genuino con el Gobierno laborista británico.
El Gobierno británico matizó que el consulado no se cerrará; pasará a denominarse "Misión de Reino Unido en Jerusalén" y continuará prestando servicios esenciales y desarrollando su trabajo con el pueblo palestino, subrayando la presencia británica histórica en la región y su apoyo a una solución de dos Estados.
El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, afirmó que la decisión se alcanzó tras conversaciones con Israel para garantizar la presencia británica, aunque el Reino Unido retirará a varios miembros del personal y sus familias por motivos de seguridad, al no contar con garantías suficientes de protección.