Al menos 215 estudiantes y unos 85 profesores han resultado heridos.
El Gobierno francés condenó la violencia protagonizada por estudiantes que exigen más profesores y mejores condiciones. Las jornadas se han convertido en escenarios de caos, con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. En el día de protestas más grande hasta la fecha, alrededor de 200.000 personas salieron a las calles.
Según el balance presentado este martes por el primer ministro Sébastien Lecornu ante la Asamblea Nacional, al menos 215 estudiantes y unos 85 docentes resultaron lesionados desde el estallido de las protestas educativas en Francia. Las clases quedaron suspendidas a partir del miércoles para permitir un periodo de “democracia interna” en cada centro educativo.
Lecornu calificó el número de heridos como el mayor registrado en el sistema educativo nacional en décadas. Aunque no precisó las circunstancias exactas, indicó que la mayoría de los incidentes se deben a episodios violentos y defendió la actuación policial.
El mandatario lamentó que el balance sea consecuencia de una “inaceptable trivialización de la violencia” y rechazó rotundamente la existencia de “instrucciones políticas” que ordenen una ola de represión policial contra los manifestantes.