El jefe de Gabinete, desde París, defendió el programa económico del gobierno, describió el “milagro mileísta” y lanzó una ironía contra el gobernador bonaerense, insinuando que Kicillof podría ser su mejor jefe de campaña.
Desde París, donde participa junto al presidente Javier Milei y parte del gabinete en la Argentina Week, el jefe de Gabinete Diego Santilli se dirigió a los empresarios reunidos en el Coloquio de IDEA. Defendió el programa económico, habló del "milagro mileísta" y lanzó una ironía contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof: “¿Será que Kicillof es el mejor jefe de campaña de Milei?”.
Santilli apareció en video grabado en Francia y repitió un recorrido por los tres primeros años de gestión, señalando cómo el gobierno modificó el posicionamiento internacional del país y mejoró las condiciones macroeconómicas. “Déjenme decirles cuál es el gran milagro mileísta para la República Argentina”, afirmó.
En política exterior destacó el acercamiento con Estados Unidos, Israel y las democracias occidentales. En economía señaló la reducción del déficit, la desaceleración de la inflación y la caída de los índices de pobreza e indigencia, aunque advirtió que “falta muchísimo también”.

El jefe de Gabinete recordó experiencias internacionales –Israel, Uruguay, Brasil, Perú, España, Grecia, Italia y Portugal– para sostener que los primeros años de estabilización suelen ir acompañados de dificultades para crecer. Según Santilli, Argentina logró evitar parte de esa dinámica y proyectó que la economía volverá a expandirse el próximo año, asegurando que “durante cuatro años el país va a crecer”.
Atribuyó este avance a la modernización laboral, al régimen de grandes inversiones, a la minería y a la apertura comercial, además de los acuerdos negociados con EE.?UU., la Unión Europea y otros mercados.
Para ilustrar su modelo de crecimiento, Santilli comparó al país con un avión que volaba con una sola turbina: el campo. Cuando el sector agropecuario sufría, caía el ingreso de divisas y reaparecían problemas externos. Ahora, afirmó, se encienden nuevos motores: Vaca Muerta como segunda turbina, la minería como tercera y una futura industria exportadora como cuarta.
“Los motores están empujando a la Argentina de la estabilidad macro al crecimiento sostenido”, declaró, y subrayó que el desafío es mantener ese rumbo. La intervención culminó con la pregunta irónica a Kicillof, señalando que cada intento de revertir las políticas actuales genera temor en los mercados, que recuerdan una Argentina que, según él, “incumplió y rompió todas las reglas”.
Finalmente, Santilli planteó la próxima elección como una pugna entre dos modelos: uno de “libertad, progreso, inversión y exportaciones” y otro de economía cerrada, y concluyó que el presidente Milei está sentando las bases de una Argentina que crecerá ininterrumpidamente.