Exjugador de la selección paraguaya de básquetbol, empresario y figura destacada del Partido Colorado, Pedro Alliana ha pasado de vicepresidente a jefe del Estado tras la destitución de Santiago Peña. Su trayectoria está marcada por su relación con Horacio Cartes y una tragedia familiar.
Después de tres años como vicepresidente, Pedro Alliana ha necesitado apenas tres días de crisis para convertirse en el nuevo presidente de Paraguay. El empresario, exjugador de la selección nacional de baloncesto y dirigente del Partido Colorado juró el cargo este viernes, minutos después de la destitución de Santiago Peña.
Alliana, de 52 años, llega al poder en plena crisis política y financiera, desencadenada por el colapso del banco Ueno, que ha bloqueado los ahorros de la mitad de la población adulta del país. Tras asumir la presidencia, prometió afrontar la crisis durante el tiempo que resta de mandato, hasta agosto de 2028.
Nacido el 19 de febrero de 1974 en Pilar, a orillas del río Paraguay, Pedro Alliana construyó su carrera política con el respaldo del expresidente Horacio Cartes, uno de los dirigentes más influyentes del país y líder del gobernante Partido Colorado.
Antes de dedicarse a la política, desarrolló una trayectoria empresarial y destacó como jugador de baloncesto, hasta formar parte de la selección nacional paraguaya en 1991.
Su vida personal también ha estado marcada por la tragedia. En 2003, su hermano Rodolfo 'Pili' Alliana, de 24 años, fue secuestrado y asesinado. Un tribunal determinó que el crimen estaba vinculado a la financiación de una operación de contrabando de cigarrillos.
En 2018 le diagnosticaron leucemia y recibió tratamiento en Brasil. Un año después anunció que había superado la enfermedad, aunque en 2021 tuvo que someterse nuevamente a quimioterapia.
La política estuvo presente en su familia desde muy temprano: sus padres fueron concejales. Sin embargo, su primera candidatura terminó en derrota en 2006, cuando intentó convertirse en alcalde de su ciudad natal. Dos años después fue elegido gobernador del departamento de Ñeembucú, iniciando un ascenso que lo llevaría al Congreso.
Fue diputado entre 2013 y 2023, presidió la Cámara de Diputados y posteriormente lideró el Partido Colorado. Su trayectoria cobró impulso dentro del movimiento político impulsado por Horacio Cartes.
En 2021 tenía previsto presentarse al Senado, pero Cartes le comunicó que sería el compañero de fórmula de Santiago Peña. Este llegó a afirmar que Alliana podría convertirse en "el mejor vicepresidente de la historia de Paraguay". Casado con la diputada Fabiana Souto y padre de cuatro hijos, Alliana también ha recibido críticas por la presencia de familiares en puestos de la Administración pública, entre ellos su hija mayor, Montserrat.
Alliana nunca ocultó sus aspiraciones presidenciales. Un año después de asumir la vicepresidencia, reconoció públicamente que quería llegar algún día a la jefatura del Estado. En 2025, Horacio Cartes respaldó abiertamente su posible candidatura. "Pedro, eres un bendecido", declaró durante un acto del Partido Colorado, en el que pidió apoyo para convertirlo en el "próximo presidente de la República".
Sin embargo, la relación entre ambos acabó deteriorándose. Después de que Cartes retirara su respaldo, Alliana marcó distancias y declaró el 26 de octubre que la lealtad no debía confundirse con la "obediencia ciega".
Su futuro político cambió de forma inesperada cuando el Congreso destituyó a Santiago Peña, pero rechazó continuar el procedimiento contra Alliana. El antiguo vicepresidente se convirtió así en el nuevo presidente de Paraguay, con el reto inmediato de gestionar la crisis del banco Ueno y completar el mandato presidencial hasta agosto de 2028.