El guardameta de Andorra permanece aislado y conmocionado mientras recibe amenazas racistas en redes sociales. En tanto, espera la resolución disciplinaria de la Federación Española.
A tres días de ser noticia de la manera más cruda, Jesús Owono atraviesa momentos de profundo aislamiento y angustia por el episodio que provocó la muerte de Jesús de Miguel, delantero de Tenerife, tras un choque entre ambos durante un partido de la Segunda División de España. El arquero de Andorra, de 25 años, permanece en su casa, sin celular y alejado del contacto con el exterior, según reveló The Athletic.
“Ahora mismo, ni siquiera sabe quién es”, contó al medio estadounidense una fuente cercana a un compañero del futbolista en la selección de Guinea Ecuatorial, que pidió mantener su identidad en reserva debido a las amenazas recibidas por el entorno del guardameta.
“Owono está destrozado, encerrado en su casa y desconectado del mundo”, describió otra fuente consultada por The Athletic. Personas que compartieron distintos momentos de su carrera, mientras tanto, salieron a respaldarlo y destacaron sus cualidades humanas, en medio de la exposición pública que generó la tragedia.
Una de ellas fue un excompañero de De Miguel, que conoce al arquero y lo definió como una persona “encantadora, cariñosa, accesible”. Desde su antiguo club, Alavés, también expresaron preocupación por su presente: “Es extraordinario como jugador y como ser humano. Pero ahora habrá un juicio público en el que opinará gente que no sabe absolutamente nada sobre las circunstancias ni sobre la persona involucrada”.
El argentino Lautaro Spatz, que juega con Owono en Andorra, fue otro de los que manifestó su apoyo. “Mi compañero, arquero y amigo está profundamente afectado por lo sucedido. Quienes lo conocemos sabemos la clase de persona que es, cuánto está sufriendo en estos momentos y que jamás tendría la intención de hacerle daño a alguien”, escribió en Instagram.
En medio de la conmoción, el propio Owono difundió un mensaje a través de un comunicado del club. “Estos han sido los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar todo lo que ha ocurrido. Siento un dolor inmenso por la pérdida de Jesús”, manifestó. También aseguró que afrontará las cuestiones pendientes con respeto, aunque remarcó que sus pensamientos están puestos en la víctima y sus seres queridos.
A la situación personal se sumó una ola de insultos racistas y amenazas de muerte en las redes sociales. Su cuenta de Instagram primero restringió los comentarios y posteriormente desapareció. Incluso Michel Owono, futbolista sin parentesco con el arquero, denunció haber sido víctima de agresiones por una confusión de identidad.
El caso también reabrió el debate sobre el racismo en el fútbol español. En un documental de LaLiga publicado en junio de 2024, el guardameta había contado los insultos que recibía durante su infancia: “Mono”, “Vuelve a tu país” y “No te queremos aquí”, recordó. Ahora, como era de esperar, los hostigamientos se multiplicaron por miles.
Por su parte, Andorra solicitó postergar su próximo compromiso ante Mallorca para darle tiempo al plantel de procesar lo sucedido. La institución, cuyo principal accionista es Gerard Piqué, anunció que pondrá asistencia psicológica a disposición de quienes la necesiten. Su siguiente presentación quedó prevista para el 14 de noviembre, frente al Almería.
En paralelo, Owono espera su castigo deportivo. El árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández consignó en el acta que el arquero levantó la pierna e impactó contra un rival con fuerza excesiva mientras el balón estaba en disputa. La sanción podría alcanzar los 12 partidos, el máximo establecido por el reglamento, lo que le impediría regresar a las canchas hasta febrero.
La muerte de De Miguel también derivó en una investigación policial, un procedimiento obligatorio en España ante fallecimientos sin una causa natural. Sin embargo, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, consideró poco probable que el caso avance hacia una causa penal. La autopsia preliminar fue recibida por el tribunal correspondiente y el cuerpo del delantero fue trasladado a la península para su entierro, cuyo homenaje se realizó en Navahermosa, Toledo.