El tornado, con ráfagas de hasta 126 km/h, provocó graves daños en la terminal y dejó sin energía a más de 200.000 usuarios en varias localidades de Santa Catarina.
Un tornado provocó importantes destrozos en la ciudad de Chapecó, en el estado brasileño de Santa Catarina, durante la mañana del miércoles. El fenómeno estuvo acompañado por ráfagas de hasta 126 km/h, que dañaron el aeropuerto Serafim Enoss Bertaso, volaron techos y dejaron sin suministro eléctrico a más de 200.000 usuarios en distintas localidades de la región. Las autoridades suspendieron las clases y activaron operativos de emergencia ante la posibilidad de nuevas tormentas.
El aeropuerto de Chapecó fue uno de los sectores más afectados. La fuerza del viento arrancó estructuras metálicas de la fachada, destruyó ventanales de la terminal y provocó daños en vehículos estacionados. Además, las lluvias inundaron zonas de embarque. Ante esta situación, la concesionaria Voe Xap suspendió las operaciones aéreas e inició inspecciones de seguridad en la pista y los equipos de navegación.
La Defensa Civil de Santa Catarina mantuvo una alerta roja por tormentas severas, mientras los equipos municipales trabajaron en el retiro de árboles, postes y escombros. El temporal también afectó viviendas, edificios educativos y servicios de comunicación en diferentes sectores del oeste del estado.
Las estaciones meteorológicas registraron vientos sostenidos de 92,9 km/h y ráfagas máximas de 126 km/h en las inmediaciones del aeropuerto de Chapecó. Especialistas estimaron que algunas corrientes descendentes pudieron alcanzar velocidades cercanas a los 150 km/h.
La intensidad del fenómeno provocó el desprendimiento de estructuras de la terminal aérea, cuyos restos fueron arrastrados hacia el estacionamiento. También se registraron filtraciones y acumulación de agua en las instalaciones. La administración del aeropuerto recomendó a los pasajeros no concurrir al establecimiento y gestionar reprogramaciones o reembolsos directamente con las aerolíneas.
En el sector sur de Chapecó, las ráfagas arrancaron techos de viviendas y causaron daños en edificios de una universidad y un seminario. Las autoridades locales suspendieron las clases en la red pública municipal y comenzaron a distribuir lonas entre las familias afectadas.

El impacto de las tormentas se extendió a otras localidades del estado de Santa Catarina. Más de 200.000 usuarios registraron interrupciones en el suministro eléctrico, principalmente por la caída de postes, árboles y líneas de alta tensión. También se reportaron problemas en los servicios de telefonía y comunicaciones.
Entre los municipios afectados se encontraron São Miguel do Oeste, Concórdia y Joaçaba, donde los equipos técnicos trabajaron para restablecer el servicio. Las precipitaciones también fueron intensas en otras zonas del estado, con registros superiores a los 100 mm en localidades como Rio Rufino.
En Anita Garibaldi, una fuerte granizada dañó alrededor de 70 viviendas, un centro de salud y un templo religioso. Los organismos de emergencia continuaron con los relevamientos para determinar la magnitud de las pérdidas materiales y asistir a las familias damnificadas.
El director de la Defensa Civil de Chapecó, Walter Parizotto, estableció un plazo de 72 horas para atender las necesidades más urgentes de los vecinos afectados. Las tareas se concentraron en despejar avenidas, retirar árboles caídos, asegurar estructuras dañadas y distribuir materiales para cubrir provisionalmente los techos.
La Municipalidad también evaluó la posibilidad de declarar el estado de emergencia ante la magnitud de los destrozos. Mientras tanto, los equipos de asistencia trabajaron en coordinación con organismos provinciales y empresas de servicios para recuperar la circulación y el suministro eléctrico.
Las autoridades mantuvieron las recomendaciones de evitar desplazamientos innecesarios durante las tormentas, no acercarse a cables caídos y mantenerse alejados de estructuras que pudieran presentar daños.
El fenómeno se produjo en un contexto de inestabilidad meteorológica asociado a un sistema de baja presión y el avance de un frente frío sobre el sur de Brasil. Estas condiciones favorecieron la formación de tormentas intensas, acompañadas por fuertes ráfagas, precipitaciones abundantes y caída de granizo.
Los pronósticos también advirtieron sobre la posible formación de un ciclón extratropical en la costa atlántica, que podría prolongar las condiciones adversas. La amenaza de tormentas se extendió al estado brasileño de Paraná, donde previamente se habían registrado temperaturas de hasta 35 °C.
La Defensa Civil de Santa Catarina continuó con el seguimiento de las condiciones meteorológicas y mantuvo los operativos de asistencia en las localidades afectadas. En Chapecó, la reapertura del aeropuerto quedó supeditada a las inspecciones de seguridad y a la reparación de los daños, sin una fecha confirmada para la normalización de los vuelos.