¿Qué pasaría si Trump pierde el Congreso en las elecciones de EU 2026? Conoce cómo cambiaría si los demócratas recuperan el Senado.
Las elecciones intermedias de Estados Unidos de este martes 3 de noviembre representan una prueba decisiva para Donald Trump. Los ciudadanos elegirán a los integrantes de la Cámara de Representantes, parte del Senado y 36 gubernaturas, en una jornada que podría cambiar el equilibrio de poder durante la segunda mitad de su mandato.
Actualmente, los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero los demócratas buscan recuperar el control legislativo, impulsados por el descontento relacionado con la inflación, el costo de vida, las políticas migratorias y el conflicto con Irán.
Si el partido opositor consigue suficientes escaños en estas elecciones, Trump enfrentaría mayores obstáculos para aprobar leyes, impulsar su presupuesto y avanzar con algunas de sus principales propuestas. También aumentaría la capacidad de los demócratas para investigar y supervisar las decisiones de su administración.
En las elecciones de medio mandato, que se realizan cada dos años, los estadounidenses renuevan distintos cargos federales, estatales y locales. En esta ocasión, la contienda contempla:
La elección es especialmente importante porque determinará quién tendrá el control del Congreso durante los siguientes dos años del gobierno de Donald Trump.
Si los demócratas consiguen suficientes votos para controlar una o ambas cámaras, Donald Trump tendría que negociar con la oposición para impulsar buena parte de su agenda legislativa.
Esto no significa que perdería automáticamente sus facultades como presidente ni que tendría que abandonar la Casa Blanca. Su mandato continuaría hasta enero de 2029, pero su capacidad para conseguir respaldo legislativo podría reducirse.
Entre las principales consecuencias estarían:
Los republicanos llegan a las elecciones del 3 de noviembre con mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Esta posición les permite tener mayor capacidad para impulsar las propuestas legislativas de Donald Trump y negociar el presupuesto federal. Sin embargo, si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries podría buscar convertirse en presidente de ese órgano legislativo.
El nombramiento no sería automático: los integrantes de la Cámara deberán votar para elegir a su presidente una vez que se constituya el nuevo Congreso. En el caso del Senado, el control también dependerá de los resultados de las contiendas en disputa y de la distribución final de los escaños.
Aunque la contienda se desarrolla en todo el país, algunos estados concentran la atención por lo competidas que son sus elecciones.
Además, Kansas aparece entre los estados donde los demócratas buscan modificar el equilibrio político que ha predominado durante décadas.
Aunque los estadounidenses eligen a sus propios representantes, los resultados también pueden tener consecuencias para México.
Esto se debe a que el Congreso tiene facultades para aprobar presupuestos, modificar leyes y supervisar decisiones del gobierno federal en temas que tienen repercusiones internacionales.
Entre los asuntos que podrían verse influidos por el nuevo equilibrio legislativo están:
Sin embargo, un cambio en el Congreso no implica que todas las políticas de Trump desaparezcan. El presidente conserva atribuciones ejecutivas, aunque algunas decisiones pueden enfrentar mayor supervisión y resistencia legislativa.
Los primeros resultados comenzarán a conocerse durante la noche del martes 3 de noviembre, conforme cierren los centros de votación en los distintos estados.
Sin embargo, no todas las contiendas quedarán definidas ese mismo día. Los votos por correo, las diferencias estrechas entre candidatos y los procedimientos de recuento pueden retrasar la publicación de resultados definitivos.
Fuente: Paloma Franco / La Verdad