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Jennifer, propietaria de un supermercado en España: “Facturo 50.000 euros en un mes, pero solo percibo entre 1000 y 2500 euros”

La comerciante mostró en TikTok cómo se distribuyen los ingresos de su negocio y detalló cuánto destina a mercadería, salarios y gastos fijos. También explicó por qué una facturación elevada no necesariamente se traduce en grandes ganancias.

Domingo, 1 de Noviembre de 2026
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Tener un supermercado de barrio puede parecer un negocio muy rentable por la cantidad de productos que se venden todos los días. Sin embargo, detrás de cada compra hay una estructura de gastos que reduce considerablemente el dinero que finalmente queda para sus propietarios.

Eso fue lo que quiso mostrar Jennifer Modoon, dueña de un supermercado en España, a través de un video que publicó en TikTok. La comerciante compartió las cuentas de su establecimiento y explicó que, aunque puede alcanzar una facturación mensual de 50.000 euros, su ganancia final se encuentra muy lejos de esa cifra.

“Puede parecer que se gana muchísimo dinero, pero desde dentro es otra historia. No todos los meses se vende lo mismo, ni se tienen los mismos gastos”, advirtió. Para explicar la situación, detalló cuánto destina a mantener el negocio en funcionamiento y qué porcentaje de las ventas termina convirtiéndose en beneficio.

En qué gasta los 50.000 euros que factura el supermercado

La primera partida corresponde a la mercadería. Según explicó Jennifer, aproximadamente 37.000 euros mensuales se destinan a pagar a los proveedores que abastecen las estanterías, entre ellos distribuidores como Coviran y distintos fabricantes.

A ese desembolso se suman los gastos de personal. La propietaria calcula que dedica alrededor de 5.500 euros al mes a salarios y cotizaciones a la Seguridad Social. Como el establecimiento abre durante toda la semana, necesita organizar turnos y reforzar el equipo en determinados momentos, especialmente cuando recibe nuevos pedidos o aumenta la actividad.

El local también representa una parte importante del presupuesto. Jennifer estima que los gastos fijos rondan los 5.000 euros mensuales e incluyen el alquiler, la electricidad, los seguros, la gestoría, el teléfono y las comisiones que cobran las entidades por los pagos con tarjeta.

Pero la lista no termina ahí. El transporte de los productos también tiene un coste: la distribuidora cobra 12 euros por cada carro trasladado, independientemente de que esté completamente lleno o no.

Además, la comerciante debe contemplar las pérdidas por alimentos que vencen, la mercadería que se rompe y las posibles averías de equipos fundamentales para el funcionamiento del supermercado, como las cámaras frigoríficas.

Cuánto gana realmente la dueña del supermercado

Después de descontar los principales gastos, Jennifer calcula que el margen de beneficio de su negocio se ubica entre el 2% y el 5% de la facturación. Si el establecimiento vende por 50.000 euros en un mes, eso representa entre 1.000 y 2.500 euros.

La diferencia permite entender por qué el volumen de ventas no es suficiente para medir la rentabilidad de un comercio. Aunque por la caja pasen miles de euros, buena parte de ese dinero tiene un destino definido antes de convertirse en una ganancia para la propietaria.

La empresaria también aclaró que los resultados no son iguales todos los meses: las ventas pueden variar y algunos gastos cambian según la actividad del establecimiento. Por eso, la facturación de un período no garantiza que el siguiente tenga el mismo resultado.

Su explicación busca mostrar una realidad que muchas veces queda fuera de la vista de los consumidores: mantener abierto un supermercado implica afrontar costos permanentes y asumir riesgos que no siempre se reflejan en el movimiento diario de la caja.

Fuente: TN

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