A partir de 2027, la FIA prohibirá que los escuderismos compartan personal, instalaciones y recursos tecnológicos con el WEC y la Fórmula?E, cerrando una laguna que permitía a algunos equipos superar el límite presupuestario de 215?millones de dólares.
El Consejo Mundial del Deporte Motor de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) aprobó nuevas regulaciones que obligarán a los equipos de Fórmula?1 a separar de forma estricta su personal y sus instalaciones de otras actividades de competición, como el Campeonato Mundial de Endurance (WEC) y la Fórmula?E, para impedir maniobras que permitan eludir el tope de gastos vigente en la categoría. La medida entrará en vigor con las regulaciones operativas de 2027.
Según información publicada por Motorsport, el organismo con sede en París detectó que algunos equipos aprovecharon estructuras corporativas compartidas para trasladar recursos humanos y tecnológicos desde otras divisiones de sus compañías sin que esos costos se contabilizaran de forma íntegra dentro del límite presupuestario de la F1, fijado actualmente en 215?millones de dólares por temporada.
La ventaja percibida radica en que la Fórmula?E se nutre de monoplazas totalmente eléctricos, mientras que la F1 incorpora una parte eléctrica que llega al 47?% del total de propulsión. El WEC cuenta con autos híbridos, pero con menor incidencia de la motorización eléctrica, lo que genera sospechas de que se estén probando componentes en esas categorías.
Las sospechas apuntan a Aston?Martin, Ferrari, Cadillac y Alpine, que tienen equipos en el WEC. También se menciona a Toyota, principal sponsor de Haas F1 Team. En el caso de Alpine, propiedad del Grupo Renault, podrían existir lazos con la escuadra Nissan de Fórmula?E. Además, Mercedes tuvo su propio proyecto en la Fórmula?E en 2019-2022, ganando campeonatos que luego se trasladaron al equipo de F1.
En el pasado, un ingeniero podía dividir oficialmente su jornada laboral entre la F1 y otros programas de la misma empresa. Sólo la proporción de su trabajo atribuida a la F1 se sumaba al límite de gastos, generando una ventaja para escuderías vinculadas a grandes conglomerados frente a aquellas cuya única actividad deportiva es la categoría máxima.
La nueva reglamentación elimina en gran medida esa posibilidad y establece una separación mucho más marcada entre las distintas áreas de negocio. Entre las restricciones figura el uso compartido de activos tecnológicos como simuladores, túneles de viento, bancos de pruebas, centros de datos y sistemas informáticos, elementos que hasta ahora podían repartirse entre diferentes programas de una misma corporación.
La normativa también exige una segregación operativa y física más estricta dentro de las fábricas. El personal que no esté vinculado al equipo de Grandes Premios no podrá ingresar en las áreas destinadas a la Fórmula?1, mientras que los empleados de la categoría tampoco podrán desarrollar tareas en otras divisiones de la compañía ni visitar a sus compañeros en esos sectores.
Los cambios alcanzan además a los movimientos internos de personal. Un trabajador que deje el programa de F1 para incorporarse a otra área de la empresa deberá firmar un nuevo contrato que detalle sus funciones específicas, y su correo electrónico corporativo junto con sus credenciales anteriores serán desactivados de forma inmediata.
Quien abandone el equipo de F1 no podrá regresar a esa estructura hasta que transcurra al menos un año, mientras que los empleados que pasen desde programas ajenos a la categoría deberán cumplir un período de tres meses de gardening leave, práctica por la cual un empleado es apartado de sus funciones antes de unirse a un nuevo proyecto.
La discusión sobre la efectividad del límite presupuestario no es nueva. El ex director de Red?Bull Christian Horner afirmó que los equipos gastan entre 500 y 600?millones de dólares por temporada pese a que el tope está regulado, y recordó que su escudería superó el límite en un 5?% en 2021, recibiendo una multa de 7?millones de dólares y una reducción del 10?% en pruebas de túnel de viento y simulación.
Horner también señaló que el límite, vigente desde 2021 con un monto inicial de 145?millones de dólares, excluye gastos como los contratos de los pilotos, los salarios de los tres empleados mejor pagados que no compiten al volante, los costos de viaje y las inversiones en marketing. Además, existe un tope adicional de 190?millones de dólares exclusivo para el desarrollo de las unidades de potencia.
La medida adoptada por la FIA para 2027 podría eliminar una estratagema de las escuderías, pero si no se aplican sanciones severas a la superación de los límites presupuestarios, equipos como Red?Bull podrían seguir infringiendo el tope en un pequeño porcentaje, ya que un puesto en el top?5 del Campeonato Mundial de Constructores de F1 puede equivaler a 20?millones de dólares adicionales.