El ballotage se llevará a cabo el domingo 25 de octubre.
Brasil cerró sus colegios electorales a las 17 hora local del domingo. Los primeros resultados muestraban una importante ventaja para Flávio Bolsonaro, pero de a poco la brecha se fue achicando.
La contienda entre Luiz Inácio Lula da Silva y el senador se preveía reñida, con ambos superando el 40% en los sondeos recientes. Si ninguno obtiene más del 50% de los votos, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre; de lo contrario, la presidencia se definirá en balotaje.
Aproximadamente 159 millones de electores estaban habilitados para elegir presidente, gobernadores de los 27 estados, 513 diputados federales, dos tercios del Senado y renovar las asambleas legislativas regionales. El sistema electrónico de votación, en uso desde 1996, permite conocer los resultados pocas horas después del cierre.
La jornada de elecciones en Brasil llegó a su fin y, luego del cierre de los comicios, se conocieron primeras estimaciones que apuntan a una diferencia más ajustada de lo esperado, ya que la distancia entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro sería de dos o tres puntos.
Las cifras preliminares, que aún requieren el conteo definitivo y la validación por parte del tribunal electoral brasileño, muestran un escenario competitivo, diferente al que algunas encuestas habían anticipado.
En este contexto, ambos equipos de campaña permanecen atentos a los datos oficiales y a posibles impugnaciones o reclamos ante la autoridad electoral. Además, la polarización política en Brasil hace que cada voto y cada acta cobren mayor relevancia en el escrutinio definitivo.
De confirmarse una diferencia tan estrecha, el proceso posterior podría incluir pedidos de revisión y un conteo más detallado en distritos decisivos, lo que podría demorar la confirmación del ganador. Mientras tanto, la comunidad internacional y los mercados observan con cautela el desenlace, ante la posibilidad de incertidumbre política en la región.
Cerca del mediodía, Lula destacó, luego de emitir su voto, que Brasil define, este domingo, "un proyecto de país entre la democracia y el atraso".
Por otra parte, desestimó las encuestas previas frente al posible resultado de las elecciones y aseguró que "los desafíos estructurales" brasileños necesitan de tiempo a largo plazo
Asimismo, indicó que el resultado, sea cual fuere, "deberá ser respetado" y que será válido "cuando se abran las urnas".
Desde Argentina, viajaron legisladores del ámbito kirchnerista, como el senador nacional Eduardo "Wado" de Pedro y la diputada peronista Victoria Tolosa Paz, que se encuentran presentes en el búnker oficialista.