“Nos volveremos a reunir en noviembre, en China, y posteriormente en la cumbre del G20 en diciembre, en Miami, Florida. Se ha logrado mucho y se logrará aún más”, escribió el estadounidense en redes sociales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, al menos dos veces más antes de que termine el año. El primero será en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en noviembre, y el segundo en la cumbre del G20 en diciembre.
“Nos volveremos a reunir en noviembre, en China, y posteriormente en la cumbre del G20 en diciembre, en Miami, Florida. Se ha logrado mucho y se logrará aún más”, escribió Trump en su red social Truth Social, donde también mencionó a la primera dama china, Peng Liyuan. “Espero con interés nuestro próximo encuentro”, agregó.
El encuentro de la APEC se celebrará los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, provincia de Guangdong. La cumbre del G20 se llevará a cabo en diciembre en Miami, en el club de golf Trump National Doral.
Xi Jinping extendió personalmente la invitación a Trump y a la primera dama Melania Trump para asistir a la cita en territorio chino. “Les doy la bienvenida, señor presidente y primera dama, a su visita a China”, afirmó el líder chino, según la agencia estatal Xinhua.
Trump respondió brevemente: “Nos volveremos a ver, y hablaremos mucho”. El compromiso se selló durante un encuentro protocolario en la Casa Blanca, donde ambos mandatarios compartieron un té junto a sus esposas.
La visita de Xi coincidió con el Festival del Medio Otoño. Los Trump recibieron a Xi y a Peng con un té en el Salón Rojo de la Casa Blanca, y posteriormente ofrecieron una cena de Estado a la que asistieron destacados representantes de la industria tecnológica.
Los dos líderes mantuvieron una reunión a puerta cerrada de 90 minutos en la que abordaron temas como Medio Oriente, Ucrania y la península de Corea. La Casa Blanca no dio detalles, aunque Trump confirmó que también se habló de la guerra en Irán.
Analistas comerciales señalaron que la cumbre dejó pocos resultados concretos más allá del anuncio de nuevos encuentros y la prórroga de la tregua arancelaria entre ambas potencias. Scott Lincicome, vicepresidente de economía del Cato Institute, resumió el saldo del encuentro: “Mucho boato y circunstancia, o ruido y furia, pero no significan nada. Simplemente no hay mucho ahí”.
Jeff Moon, exfuncionario comercial de la administración de Barack Obama, advirtió: “Otra cumbre sin resultados tangibles simplemente le permite a China agotar el reloj del segundo mandato de Trump sin concesiones significativas”.
Trump destacó avances puntuales en el mecanismo comercial bilateral, en particular un mayor acceso al mercado para agricultores y ganaderos estadounidenses. “Creo que nuestros agricultores van a estar contentos”, afirmó, sin ofrecer más detalles.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló a CNBC que los pormenores de los acuerdos limitados se darán a conocer el lunes. Indicó que Washington acordó eximir de disputas comerciales a exportaciones agrícolas y dispositivos médicos hacia China, así como a importaciones de bienes de consumo y productos no sensibles.
La cumbre concluyó con una visita conjunta a los Archivos Nacionales, donde Trump y Xi observaron la Declaración de Independencia y la Constitución de EE. UU. Trump comentó que comparó la antigüedad de ambas naciones: “La nuestra tiene 250 años, lo cual es genial, y la de ellos tiene 6.000 años”.
Durante la reunión, Xi reiteró la postura de Pekín sobre Taiwán, pidiendo al presidente estadounidense que se pronuncie claramente contra la independencia de la isla. EE. UU. sigue siendo el principal valedor de Taiwán y mantiene un compromiso legislativo de proveerle medios de defensa.