La madre, que sostuvo haber visto al recién nacido en la sala de partos, logró identificar los restos mediante una medalla hallada en una cripta del cementerio de la ciudad. La investigación, a cargo del juez Marcelo Garnica y el fiscal Fernando Alcaraz, incluye posibles delitos de sustracción y falsedad documental.
La Justicia Federal localizó los restos de un bebé desaparecido en el cementerio de la ciudad de Mendoza, tras una investigación iniciada por la madre que sostuvo haber visto al recién nacido en la sala de partos del Hospital Lagomaggiore.
El hallazgo se produjo gracias a una medallita encontrada en una cripta del cementerio, que permitió a la madre reconocer al niño. El procedimiento fue realizado por peritos bajo la orden del juez Marcelo Garnica, del Juzgado Federal N° 3, a iniciativa del fiscal Fernando Alcariz.
Durante años la madre afirmó que el hospital le comunicó la muerte del bebé sin entregarle el cuerpo, alegando que quedaría para estudios. Con el tiempo obtuvo documentación que reforzó sus sospechas y aportó una muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza.
Los abogados detectaron irregularidades en los certificados de nacimiento y defunción, que presentaban el mismo número de DNI y horarios incompatibles; en algunos registros el niño figuraba fallecido antes de nacer.
La causa, inicialmente archivada en la Justicia provincial, pasó al fuero federal en agosto de 2025 y contempla delitos de sustracción y ocultamiento de menor, alteración del estado civil y falsedad ideológica de documento público.
Tras el hallazgo, la Justicia deberá determinar cómo continúa el expediente y establecer responsabilidades del personal del Hospital Lagomaggiore de la época. La investigación podría ampliarse a otras denuncias de desapariciones de niños ocurridas en el mismo establecimiento entre los años 1980 y 1990.