Gimnasia y Esgrima igualó en su visita al sur bonaerense en el marco de la anteúltima fecha del Torneo Clausura y sumó un punto vital que le permite encarar con optimismo el duelo decisivo ante Independiente Rivadavia.
Gimnasia y Esgrima de Mendoza consiguió un valioso empate este domingo en su visita a Lanús, en un encuentro correspondiente a la décima quinta y penúltima fecha de la Zona A del Torneo Clausura de la Liga Profesional. El resultado final aportó oxígeno al conjunto mendocino en un tramo exigente de la competencia, permitiéndole modificar el ánimo deportivo de cara a la definición de la fase regular.
El equipo dirigido por Darío Franco afrontaba el compromiso en el estadio Ciudad de Lanús con la imperiosa necesidad de sumar tras una racha adversa que incluía caídas recientes en el certamen. La igualdad obtenida en condición de visitante recompone el funcionamiento colectivo del plantel y le otorga un envión anímico fundamental para encarar la recta final del torneo con aspiraciones firmes de abrochar la clasificación a la siguiente instancia.
El desarrollo del encuentro mostró a un conjunto blanquinegro ordenado tácticamente para contrarrestar los intentos ofensivos del elenco granate, que venía cumpliendo una campaña sólida en los puestos de vanguardia de la tabla de posiciones. Con este empate, el Lobo ratifica su competitividad fuera de casa y suma unidades que cobran un valor estratégico en la lucha por mantenerse en la zona de protagonismo del torneo.
Con el objetivo cumplido de sumar en terreno visitante, la atención del plantel mensana se concentra de manera exclusiva en el próximo compromiso oficial. El equipo mendocino recibirá a Independiente Rivadavia en el estadio Víctor Legrotaglie para disputar una nueva edición del esperado clásico provincial, un enfrentamiento que cerrará la fase regular y definirá tanto el pase definitivo a los playoffs como el orgullo deportivo en un duelo de máxima rivalidad regional.