El sector proyecta un crecimiento real del 28?% en facturación, con el 71?% de sus empresas alcanzando el punto de equilibrio, pero la carga tributaria y la regulación siguen siendo los principales retos.
La industria fintech argentina prevé invertir US$ 2.200 millones en 2027 y registrar un crecimiento real del 28?% en su facturación. Tras una fase de expansión acelerada, las más de 1.100 compañías del sector buscan consolidar sus modelos de negocio, profundizar su desarrollo tecnológico, ampliar su presencia internacional y sostener la generación de empleo, pese a la presión tributaria y a los retos regulatorios.
Los datos provienen de un informe elaborado por la Cámara Argentina Fintech, con el apoyo técnico de Taquion, y se presentan en el marco de la novena edición del Argentina Fintech Forum, encuentro que reunirá a autoridades regulatorias, líderes empresariales, inversores y referentes internacionales.
El relevamiento identificó 1.108 compañías que utilizan tecnología para ofrecer servicios financieros; el 90?% ya definió sus planes de inversión para el próximo año.
El cambio de etapa se refleja en la rentabilidad: el 71?% de las empresas alcanzó el punto de equilibrio y el 73?% aumentó su facturación en términos reales durante el último año. Entre las que aún no cubren sus costos, el 47?% espera lograrlo en 2027.

El desarrollo tecnológico lidera las prioridades de inversión: el 68?% de las empresas destinará recursos a esa área, seguido por marketing y adquisición de clientes (51?%) y, en menor medida, expansión geográfica y talento (38?% cada uno).
El presupuesto previsto para 2027 oscila entre US$ 1.800 y US$ 2.650 millones, con una proyección central de US$ 2.200 millones. Las firmas esperan crecer un 28?% real en promedio, mientras que las scale-ups proyectan hasta un 40?% de aumento.
En cuanto al empleo, el 52,4?% de las empresas amplió su plantilla en el último año, aunque diez puntos porcentuales menos que en 2025. En total, el sector reúne cerca de 50.000 trabajadores, según la Cámara.

La internacionalización es otra apuesta clave: el 49?% de las fintech argentinas ya opera en el exterior y esa cifra asciende al 68?% si se suman las que planean expandirse a corto plazo.
Chile, Colombia, México, Uruguay y Perú concentran la mayor parte de la presencia actual. Para las próximas fases, Paraguay, México y Uruguay son los destinos más demandados.
Buscar nuevos mercados permite ampliar la base de clientes y repartir los costos de desarrollo tecnológico en un mayor volumen de operaciones, una ventaja importante en un ecosistema que depende mayormente de recursos propios.
El sector se estructura en diez grandes verticales y 26 sub-verticales; los medios de pago son la mayor categoría (438 empresas de emisión y procesamiento, 307 de aceptación y redes), seguidos por activos financieros, crédito, infraestructura tecnológica y criptoactivos.
María Paula Arregui, presidenta de la Cámara Argentina Fintech, sostuvo que "los resultados muestran una industria que creció, desarrolló modelos de negocio sostenibles y tiene capacidad para competir internacionalmente. Son empresas que generan empleo, incorporan nuevas tecnologías y mantienen una fuerte apuesta por la inversión" y agregó que "Argentina tiene una oportunidad importante para seguir ampliando el aporte de la industria fintech a su economía".
El peso de la presión tributaria es el desafío principal, señalado por el 59?% de las compañías; el 52?% también reclama una modernización del marco regulatorio.
El impuesto a los Ingresos Brutos figura entre los obstáculos más críticos, ya que encarece costos y margina beneficios. El 41?% de las firmas lo identifica como barrera y el 40?% exige una reforma fiscal.
Aunque persisten las críticas, el 61?% de las fintech considera adecuado el marco normativo vigente para su actividad.
Fuente Perfil