Christopher Landau dijo que Washington sigue de cerca la ley que endurece sanciones a empresas que operen con licencias ilegales y qye la disolución del Comité de Descolonización es parte de la reforma de la ONU que impulsa Trump.
La reivindicación argentina por la soberanía de las Islas Malvinas se coló en la agenda de la visita de los funcionarios de Donald Trump a Buenos Aires. Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, se refirió a los “intereses” de las empresas estadounidenses que podrían verse afectadas por la modificación de la ley de Soberanía Nacional, conocida como “ley Malvinas”, una iniciativa que generó diferencias entre los gobiernos aliados en la última semana.
El punto de conflicto giró en torno al endurecimiento de las sanciones a quienes participen en proyectos de explotación de los recursos del archipiélago con licencias avaladas por Londres, en un contexto marcado por la inminencia del inicio del proyecto petrolero León Marino (Sea Lion), por el que la Argentina presentó una demanda ante el Tribunal del Mar. La discusión puso bajo la lupa los intereses de las compañías que operan en las islas y las herramientas legales que busca incorporar la Argentina para sancionar esas actividades.
"Estamos viendo con interés los intereses de nuestras empresas. Es natural, cualquier país se preocuparía por eso", afirmó Landau ante la consulta de los medios acreditados, entre ellos PERFIL. "Quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina", agregó.
El tema formó parte de la agenda que tensó la relación bilateral en la previa a la llegada de la comitiva estadounidense que también incluyó a Juan Pablo Segura, que ejerce otro rol clave en el organigrama de Marco Rubio como subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, siendo responsable de las relaciones del país norteamericano con la región.
En su disertación, el funcionario se refirió acerca de otro de los puntos de fricción de los últimos días que habilitó un silencio inusual por parte de Cancillería: la iniciativa de Washington de disolver el Comité de Descolonización (conocido como C-24), donde se trata anualmente la Cuestión Malvinas. Landau buscó despejar una posible interpretación de la propuesta de Washington, que coincidió con el avance de la presentación argentina en el tribunal de Hamburgo contra Reino Unido. Explicó que no tiene que ver con ningún caso en particular sino con la agenda de gobierno de Trump de reformar organismos multilaterales.
"Espero que la Argentina no se confunda", dijo Landau, al sostener que el plan forma parte de una agenda más amplia para agilizar el funcionamiento de la ONU. "Ese comité a través de los años ha tomado posiciones bastante radicales en ciertos temas con Estados Unidos, como en relación a Puerto Rico y otros temas. Espero que se entienda esa política como una politica de parte de la reforma de la ONU", respondió.