El Pontífice recibió en el Vaticano a Jorge Eduardo Lozano, un día antes de ser hospitalizado para una intervención pulmonar.
El papa León XIV reafirmó su intención de visitar Argentina en noviembre durante una audiencia privada en el Vaticano con el arzobispo de San Juan, Jorge Eduardo Lozano, un día antes de su cirugía pulmonar. El Pontífice conversó sobre los preparativos de la visita, programada del 8 al 11 de noviembre, y su mensaje cobró especial relevancia tras el anuncio de su problema de salud. Al despedirse, el Papa le dijo a Lozano: "Nos vemos en la Argentina", según fuentes cercanas. Esta frase fue interpretada como una señal de su deseo de mantener el viaje, aunque su realización dependerá de su recuperación.
La audiencia de media hora se llevó a cabo en la biblioteca del Palacio Apostólico. Lozano había solicitado el encuentro aprovechando su estadía en Roma para una actividad de la Federación Internacional de Acción Católica. A pesar del anuncio de la salud del Papa, la reunión se concretó.
Lozano comentó que encontró al Papa de buen ánimo y dispuesto a hablar sobre la Iglesia argentina y los preparativos del viaje, incluyendo los lugares de las celebraciones como el Monumento de los Españoles, la Basílica de Luján y un predio en Córdoba. También le transmitió las expectativas de los fieles.
La conversación también incluyó la actividad pastoral de Lozano en San Juan, presentando documentos sinodales y discutiendo la situación de la Iglesia local, así como la importancia del diálogo, la paz y el lenguaje público.
La audiencia fue significativa porque ocurrió poco después de que el Papa anunciara la detección de un nódulo pulmonar y la necesidad de una cirugía, generando incertidumbre sobre su agenda internacional, incluyendo la gira por Uruguay, Argentina y Perú.
El día después de que el papa León XIV anunciara que se sometará a una intervención quirúrgica por un nódulo pulmonar, en el Gobierno siguen de cerca la evolución de su salud y trabajan sin cambios en la agenda de la visita prevista para el 8 de noviembre.
"Al momento sigue todo igual. Todas las semanas tenemos reuniones", precisó una fuente que participa de los intercambios que coordina la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El pasado domingo, la noticia comunicada por el Sumo Pontífice a través de su cuenta de X sorprendió a varios, luego de que León XIV revelara que se operaría para extirpar un nódulo pulmonar detectado en fase temprana.
Tras el anuncio, el presidente Javier Milei le deseó una pronta recuperación y le hizo llegar sus mejores deseos para la operación. Esta mañana, se mostró dispuesto a modificar el cronograma de visita programado del 8 al 11 de noviembre si el Vaticano así lo dispone.
“Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios”, planteó el mandatario esta mañana al ser consultado sobre la salud del Pontífice.
Sin embargo, hasta entonces, los representantes del Poder Ejecutivo Nacional mantienen el esquema inicial por lo que sobre el cierre de esta semana, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se encargará de supervisar los dispositivos de seguridad desplegados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires con motivo de la visita.
Asimismo, también habrá reuniones virtuales para coordinar el área de comunicación de las distintas actividades que su Máxima Santidad protagonizará en las dos provincias y la capital.
En Casa Rosada se esfuerzan en destacar la sintonía con la Confederación Episcopal, que presidente monseñor Marcelo Daniel Colombo, al que diferencian de los cuestionamientos que acumulan contra el arzobispo de Buenos Aires, moseñor Jorge García Cuerva.
En el oficialismo sostienen que las críticas de García Cuerva responden a una mensaje político que aspira a dar y lo ubican en línea con el discurso opositor. “Cuerva aprovecha cualquier situación para bajar un mensaje más político. Todo el tiempo está buscando diferenciarse y ser funcional al discurso de la oposición”, arremetieron desde la mesa política.
No obstante, precisan que la tensión no pasará de una diferenciación y garantizan que la buena predisposición se mantendrá hasta la visita. “Es como si organizásemos la Navidad y nos peleáramos un día antes. No podemos dar la imagen de que no tenemos la suficiente madurez para dejar los temas de lado”, plantearon desde Balcarce 50.