Stefano Di Carlo, presidente del Millonario, le entregó el carnet, una plaqueta y una camiseta antes de su último partido con la Albiceleste.
Stefano Di Carlo, presidente del Millonario, le entregó el carnet, una plaqueta y una camiseta antes de su último partido con la Albiceleste.
En una jornada plagada de homenajes para él, que incluyó el doctorado honoris causa de la UBA, Messi pasó por la oficina presidencial del Monumental y recibió los obsequios de Stefano Di Carlo. "En un día histórico y acompañado por el Presidente, Stefano Di Carlo, el mejor jugador de todos los tiempos recibió el carnet que lo distingue como Socio Honorario del Club, una placa conmemorativa y el Manto Sagrado con su nombre. ¡Gracias por el fútbol, Lionel Messi!", escribió la cuenta oficial del club en sus redes sociales.
El carnet tiene una particularidad especial: en lugar del número dice "ARG18122022", haciendo referencia a la fecha en la que se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar.
La plaqueta también tiene un lema especial: "En reconocimiento a Lionel Messi, campeón del mundo e invicto en el Monumental con la Selección Argentina, leyenda del fútbol y referente máximo del deporte nacional. El Club Atlético River Plate lo designa socio honorario de la institución".


Pese a que siempre se mostró respetuoso con todos los clubes argentinos, la relación entre River y Messi es particular. Sobre todo porque en el Monumental, la casa del Millonario, vivió momentos únicos con la Selección Argentina: disputó partidos de Eliminatorias, amistosos y festejó los cuatro títulos que levantó con la Albiceleste. Es el cuarto estadio en el que más goles anotó y nunca perdió allí en las 28 presentaciones previas al duelo frente a Benín.
Messi estuvo muy cerca de jugar en River en el año 2000, cuando apenas tenía 13 años y poco antes de emigrar al Barcelona. Así lo contó en una entrevista con Fox Sports en 2019: "Uno de los chicos iba para River y me dijo "¿querés ir?" y le dije "bueno, vamos". (...) Me acuerdo que hice tres o cuatro goles, ya con gente de mi edad. Ahí me dijeron que me tenía que quedar y yo les pregunté "¿qué hay que hacer?". "Trae el pase y hacemos todo", me dijeron. Estaba el tema de mi tratamiento también. "Nosotros te vamos a ayudar, nos vamos a hacer cargo del tratamiento". Y cuando fui a buscar el pase a Newell´s me sacaron cagando. Me acuerdo que peleamos y el pase nunca me lo dieron. Después salió todo lo de Barcelona".
Con la camiseta del Barcelona, club en el que hizo el tratamiento especial de crecimiento que requería y la mayor parte de su carrera, le anotó a River uno de los goles en la goleada por 3 a 0 de la final del Mundial de Clubes 2015. Igualmente, siempre ejemplar, Leo no lo gritó y le pidió perdón a los hinchas presentes en el Estadio Internacional de Yokohama.
