Una grabación atravesada por gritos y llanto.
"Santi se puso más a la defensiva y se fue subiendo el tono y se enrareció el clima", dijo Andy Kusnetzoff al describir lo ocurrido durante una grabación de PH, Podemos Hablar. La escena terminó con una interrupción temporal del rodaje.
El disparador fue una pregunta de la China Ansa a Santiago Maratea sobre la colecta para Independiente. A Maratea le molestó la consulta y, de acuerdo con lo que relató Kusnetzoff, enseguida cuestionó a la periodista por qué le preguntaba e insistía con ese tema. El intercambio se dio entre gritos y llantos. Kusnetzoff no quiso puntualizar cuál fue el eje del conflicto.
Kusnetzoff aseguró que el cruce no había sido planeado y que lo tomó por sorpresa. «Hubo una discusión. Fue increíble porque pensé que, después de la repercusión del programa pasado, hoy iba a ser tranquilo por los invitados, uno no se imagina», explicó.
Al reconstruir cómo siguió la grabación, el conductor contó que ofreció cortarla en su rol de anfitrión. «Como anfitrión, en un momento, ofrecí cortar. No estaban de acuerdo los dos en hacerlo, así que reanudé, se hizo, siguió un poco como se pudo», explicó. Antes, había descrito el cambio de clima con una frase: «Santi se puso más a la defensiva y se fue subiendo el tono y se enrareció el clima«.
Kusnetzoff confirmó que Ansa se quebró y lloró, pero que pudieron hablarlo para continuar con el programa. Sobre la posibilidad de que se fueran, resumió: «Ella no se quiso ir, él me planteó que se podía ir a comer a su casa». El conductor también explicó el criterio con el que atravesó la situación: «Soy un buen anfitrión y no quiero que nadie la pase mal».
Kusnetzoff describió el efecto que la escena tuvo en él mientras intentaba sostener la dinámica del ciclo. «Fue el programa más extraño que hice de PH porque había que seguir. Yo no me salgo nunca de mi papel, había que hacer el fuego e ir a la mesa y la verdad es que yo también tenía angustia, dije lo pensaba, pero fue muy raro y terapéutico», dijo. Después resumió el esfuerzo para completar la grabación: «Costó, pero pudimos llevar el barco al puerto».
Kusnetzoff rechazó que el cruce hubiera sido armado y reprodujo la consulta que, según dijo, hizo a los productores: «Parece orquestado, pero no. Si quieren no lo vean, pero pasó. Puedo asegurar que yo no sé nada de eso, le pregunté a los productores si le habían dicho a la China qué preguntar porque no soy un ingenuo y confío en que me lo negaron». El episodio previsto para el próximo sábado mantendría el cruce en la emisión. «Se negoció si se editaba, va a quedar porque Santi no quería cortar», dijo sobre la decisión de conservar la escena.