Los aumentos de temperatura son una señal de alarma. Expertos explican cómo reconocer un cargador seguro y evitar incidentes.
Los cargadores son parte esencial de nuestra rutina: sirven para alimentar teléfonos móviles, auriculares, altavoces y ordenadores. Sin embargo, rara vez verificamos si los cargadores que usamos cumplen con los estándares de seguridad.
Es importante recordar que no todos los cargadores que se venden están homologados y, además, su uso inadecuado puede generar riesgos. Un ejemplo reciente ocurrió el 12 de septiembre en Dénia, donde un colchón se incendió mientras un móvil estaba cargando, obligando a evacuar el edificio.
¿Cómo distinguir un cargador de calidad de uno de baja gama? ¿Conocemos los peligros que pueden generar? Consultamos a especialistas.
Héctor Esteban, director de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Valencia, nos indica los factores a observar:
“El uso de un cargador de mala calidad puede derivar en electrocutaciones, incendios y emisiones electromagnéticas que interfieran con otros dispositivos. Además, puede dañar la batería del móvil o acortar su vida útil”, advierte Esteban.
Como recomendación, insiste en evitar dejar los dispositivos cargando durante la noche o en lugares inflamables. Si el cargador se calienta, es una señal de alarma que no debe ignorarse.